
El primero televisado, y un nuevo campeón
El tercer certamen que llegó a tierras europeas es recordado por muchos por ser el de mayor promedio de gol, y por el brillo de figuras como Sandor Kocsis, Ferenc Puskás y toda una selección húngara que quedó inmortalizada como uno de los mejores combinados que no pudo obtener una copa del mundo.


Suiza, país neutral en la Segunda Guerra Mundial y que por lo tanto no había sufrido las consecuencias del desastre, organizó la quinta copa del mundo.
Se armaron cuatro grupos de cuatro selecciones, de los cuales clasificaban dos. Con esos ocho equipos se disputaron los cuartos de final, para luego llegar a las semifinales y la tan ansiada final el 4 de julio.
La gran favorita a llevarse el trofeo era Hungría, que contaba entre sus filas con el goleador Sandor Kocsis, considerado el mejor rematador de cabeza de todos los tiempos. Sin embargo, en aquella final se rompieron todos los pronósticos y la RF de Alemania, que regresaba al mundial después de su ausencia en Brasil, y todavía curando las heridas que dejó el Tercer Reich, se impuso por un ajustado 3 a 2, luego de comenzar perdiendo por dos goles.
CURIOSIDADES
Este mundial dejó una marca histórica por ser el que tuvo mayor promedio de goles por partido. En solo 26 encuentros se marcaron 140 tantos. Además, fue el primer mundial televisado. La cadena Eurovisión transmitió en directo ocho partidos, con lo que aumentó a casi cinco millones la cantidad de espectadores que tuvo la copa. Un número importantísimo para la época.
ESTADÍSTICAS
Selecciones: 16
Partidos: 26
Goles: 140
Promedio de Gol: 5,38
GOLEADORES
Sandor Kocsis (HUN) 11
Sepp Huegi (SUI) 6
Max Morlock (ALE) 6
POSICIONES FINALES
- Alemania O.
- Hungría
- Austria







