
Del mundial de la sospecha al mundial de la legitimidad
Así como cuatro años atrás se había impuesto el escándalo, la violencia y la sospecha; éste sería el mundial de la belleza, el buen fútbol y el verdadero espectáculo. La selección “azurra” conquistó merecidamente su segunda copa, sin dejar la más mínima duda sobre la justicia y la legitimidad de su triunfo.
En este campeonato hubo varias renuncias sudamericanas, como las de Uruguay y Argentina, indignadas por la negativa de la FIFA de continuar con la alternancia entre Sudamérica y Europa para organizar los sucesivos campeonatos. A pesar de esto, hubo también un récord de inscripciones: 36 selecciones. En las eliminatorias clasificaron 14 y se sumaron a Francia e Italia, ya clasificadas como anfitrión y último campeón, respectivamente. Sin embargo, a último momento quedaron sólo 15, debido a que Austria retiró su plaza al ser anexionada por Alemania, en los meses previos al estallido de la Segunda Guerra Mundial.
El sistema de disputa fue el de eliminatoria directa, comenzando el torneo en octavos de final. Este camino llevó a lo esperado: en la final se enfrentaron dos de los mejores equipos, como lo eran Italia y Hungría, con una clara victoria italiana, campeona por segunda vez consecutiva. Esta vez, no hubo lugar para la discusión.

CURIOSIDADES
Por primera vez, la FIFA otorgó dos plazas de oficio, al último campeón y al país organizador. Esta disposición se mantendría hasta el mundial de Alemania 2006, en que se le retiró la plaza al campeón vigente, quien ahora debe disputar la eliminatoria juntamente con el resto de las selecciones.
ESTADÍSTICAS
Selecciones: 16
Partidos: 18
Goles: 84
Promedio de Gol: 4,67
GOLEADORES
Leónidas (BRA) 7
Gyula Zsengeller (HUN) 6
Silvio Piola (ITA) 5
POSICIONES FINALES
- Italia
- Hungría
- Brasil







