Este 2026 nos trae, una vez más, la mayor fiesta del fútbol a nivel mundial. Hablamos del tan ansiado campeonato del mundo. Con un nuevo formato y más selecciones que competirán, se aproxima el evento deportivo que paraliza al mundo por un mes.


La llegada del mundial marca un cambio profundo en cotidianeidad. En Argentina, como en tantos otros países, muchas actividades diarias pasan a un segundo plano y hasta en las escuelas, se respira fútbol.
Pero ¿por qué una mera competencia deportiva puede paralizar un país, o prácticamente todo el mundo? La respuesta contradice a la misma pregunta: es que justamente no se trata de una mera competición deportiva. En un mundial de fútbol son tantos los intereses económicos y políticos que se ponen en juego, que hasta la peor de las atrocidades humanas, como lo es una guerra, se ve muchas veces atada o condicionada a esos intereses, que, en este caso, estarán centrados en la pelota. Conflictos bélicos actuales como el que involucra a Estados Unidos, a Irán, y tantos otros en la historia se ven condicionados también por el fútbol.
Muchas veces la gloria deportiva se ha visto empañada por cuestiones políticas que han llenado de dudas los méritos futbolísticos. Basta con citar ejemplos como el de Italia bajo el régimen Facista o nuestro tan conocido mundial 1978, teñido de sangre por el terrorismo de Estado. Y aunque estos fueron, quizás, los dos ejemplos más notorios o influyentes, cada mundial ha tenido sus peripecias que lo relacionan a cuestiones políticas.
Pero dejando al margen estos hechos, no todas son dudas o mezquinos intereses en la cita más importante de este bendito deporte. Es el mundial también el acontecimiento que nos hermana, que une a hinchas de distintas nacionalidades y culturas en una misma tribuna; es el fútbol el deporte del juego limpio, del valor de la lucha colectiva y el que le permite a un pueblo golpeado, como el argentino, poder gozar de una felicidad genuina viendo a su selección y a su máximo ídolo, tantas veces maltratado, coronarse en Qatar, hace casi cuatro años.
Ese deporte es el que queremos ver, disfrutar y vivir este invierno. Y disfrutar ahora sí, y con tanto placer como dolor, del fin de una era, marcado por las últimas presencias de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, los reyes futbolísticos del siglo actual.
Los invitamos a disfrutarlo y a vivir cada día del mundial. Y con esta sección especial, revista El Manifiesto también los invita a repasar la historia de los 22 mundiales disputados, con las principales estadísticas e historias que sorprenderán a más de uno. Desde Uruguay 1930 a Qatar 2022, casi un siglo lleno de historias, anécdotas, estrellas y gloria eterna.
La cuenta regresiva ya está en marcha, el mundial está a la vuelta de la esquina. Esperemos ese plato fuerte y suculento conociendo la historia de la competencia más linda de todas, la que nos recuerda que la vida misma pasa por una pelota de fútbol.






