Cómo el uso de la lengua torna usos incorrectos en correctos.
La palabra “evento” se utiliza cuando queremos designar algún suceso importante, programado, de índole social, artística, deportiva, etc. Por ejemplo, reuniones, conciertos, conferencias, competiciones y todo tipo de actividades que han sido planificadas con una fecha y horario.
Sin embargo, si nos remitimos al origen del término, encontramos un significado opuesto: del latín “eventus” el vocablo hace referencia en su origen a una eventualidad, es decir, un hecho imprevisto, como algún accidente o algún problema surgido por sorpresa.
Esto nos haría pensar que el uso de la palabra evento no guarda la corrección necesaria, si no fuera porque la lengua es un organismo vivo y la Real Academia Española es la institución encargada de actualizar los vocablos de acuerdo con los usos de los hablantes.
Por esto es que la aceptación de las nuevas acepciones del término son las que en última instancia dan el manto de “corrección” a ciertos usos que, en un principio, por ley general y hasta por lógica, se presentan como incorrecciones o vicios.
Sien embargo, es importante destacar que todo lo dicho no quiere decir que cualquier modificación se pueda imponer por capricho de algún hablante o grupo de hablantes. Siempre debe haber una aceptación y un uso generalizado que haga necesario su estudio y luego su incorporación, por parte de la entidad madre de nuestra lengua hispana.
Si te interesa el cuidado del idioma y las curiosidades del habla, te recomendamos visitar la sección Usos idiomáticos.
La explicación popular acerca del origen de los ríos de Mina Clavero es transmitida por los lugareños a sus descendientes a través del relato de una leyenda romántica, una historia de amor en la que son protagonistas los primeros habitantes de Traslasierra.
La princesa Panaholva estaba comprometida con el hijo del inca Viracocha, pero ella amaba desesperadamente a Milac Navira. Juntos deciden escapar de Cuzco para salvaguardar su amor.
Emprenden la huida por separado, con el plan de reencontrarse más adelante en un lugar seguro. Pero, traicionados por quien creían su amigo, ambos quedan sumidos en la tristeza de creer muerto a su ser amado.
Cuando faltaba poco para llegar al sitio acordado para el encuentro, la noticia de la muerte de Milac Navira llega a Panaholva, que rompe a llorar desconsoladamente. Las lágrimas incontenibles comienzan a surcar la tierra hasta dar origen al cauce de un nuevo río, que hoy lleva su nombre; sus aguas tienen la tibieza de un amor que nunca se apagó.
Igual suerte corre Milac navira, quien al enterarse de la muerte de Panaholva no puede contener el llanto. Las lágrimas brotan de sus ojos con tan intensidad que al caer forman una cascada que da origen al río Mina Clavero, cuyas aguas bondadosas tienen el don de curar todos los males.
Guiados por la fuerza de este amor tan prohibido como inevitable ambos cauces se funden en el sitio exacto donde los enamorados habían decidido encontrarse. De la confluencia de ambos ríos nace el río de los Sauces, símbolo de la unión eterna de las almas de dos enamorados que lucharon hasta el final por mantener encendida la llama de su amor.
Fuente: Horacio Gutiérrez Soto “El Inca Hoguso” en el libro “La divina Epopeya o José de América, edición 1964.
Si te gustó esta historia, seguramente te interesará otra leyenda sobre los orígenes de nuestros pueblos transerranos: Leyenda del indio Guasmara.
Una de las más sabias maneras de conocer la vida y obra de José Gabriel Brochero es acercándose e ingresando al museo brocheriano, que es un lugar que nos lleva en el tiempo y nos acerca a los objetos sagrados, herramientas y construcciones que fueron parte de la vida del santo.
El museo brocheriano es el primer museo de Traslasierra, inaugurado el 25 de enero de 1957. Forma parte, junto a la casa de ejercicios espirituales, la iglesia y el colegio, de un conjunto que fue declarado patrimonio histórico nacional en 1974.
Cuenta con 16 salas de exposición. Allí encontramos objetos relacionados con la vida y obra de Brochero, el desarrollo local del pueblo y la vida cotidiana de sus habitantes en el siglo XIX.
Pudimos hablar con una de las guías del museo que nos contaba que la misión principal del museo es la de evangelizar, y que si se cobra una entrada es solamente para el mantenimiento del museo, ya que no se recibe ningún tipo de subsidio y ese pequeño aporte de las entradas ayuda en mucho al sostenimiento del espacio.
Para los que quieran visitarlo, está abierto todos los días, por la mañana y por la tarde, y está ubicado justo al lado del edificio de la iglesia.
La casa donde falleció Brochero
Recomendamos visitar también la casa donde falleció José Gabriel Brochero, que está ubicada a media cuadra de la plaza Centenario, y que es un sitio de enorme valor sentimental e histórico, ya que allí pasó sus últimos días el cura gaucho.
La construcción es del año 1886, propiedad de Aurora brochero, su hermana. En 1993, la casa fue adquirida por el Arzobispado de Córdoba, siendo Arzobispo el Cardenal Raúl Francisco Primatesta y Obispo de cruz del Eje, Monseñor Omar Colomé.
Consta de cinco salas, cada una de diferentes temáticas, donde se puede observar y conocer valiosos objetos y pertenencias del cura gaucho: entre ellas, fotografías, documentos, poemas, cuadros y reseña del proceso de beatificación de su vida apostólica. A la izquierda de su ingreso se encuentra la habitación donde sufrió la soledad y la lepra “desgranando rosarios” y mientras celebraba de memoria la misa de la virgen. Allí murió y fue velado.
Esta casa/museo fue inaugurada el 26 de enero de 1994, en ocasión del 80º aniversario del fallecimiento del religioso.
Es una exposición abierta al público y se permite tomar fotografías y filmar. No se cobra entrada.
Dentro del camino Real cordobés se encuentra un paraje que fue escenario del tristemente célebre asesinato de uno de los grandes caudillos que dio nuestra tierra federal: hablamos de Juan Facundo Quiroga. Inmortalizado por Sarmiento, quien utilizó su figura para describir la “barbarie” que, según entendía el sanjuanino, reinaba en su patria, Facundo Quiroga es un verdadero prócer para los pobladores riojanos y para gran parte de ese interior profundo.
Facundo Quiroga fue un caudillo federal riojano que luchó por la autonomía de las provincias frente al centralismo porteño. En 1835, al regreso de una gestión mediadora en un conflicto entre Tucumán y Salta, Facundo fue interceptado en la provincia de Córdoba y asesinado, junto a toda su comitiva. El autor material del crimen fue Santos Pérez, luego de recibir órdenes de los hermanos Reinafé. El lugar preciso fue Barranca Yaco, donde hoy el gobierno provincial ha decidido la conservación y puesta en valor del sitio, por su valor histórico y cultural.
Accediendo desde Córdoba capital, por la ruta 9 norte y luego de un desvío de pocos kilómetros, se arriba a Barranca Yaco, ubicado 17 kilómetros después de Jesús María.
Allí encontramos un fue interceptado en 1835 el carruaje que trasladaba a Juan Facundo Quiroga, y fueron asesinados todos sus ocupantes, incluso un niño.
Vale la pena acercarse a este paraje cuidado y protegido, para seguir conociendo nuestra historia, y vivirla desde el lugar donde ocurrieron los hechos, hace tantos años atrás. Esto es parte de la historia viva de nuestra patria.
El famoso tango “Caminito” ha sido sido asociado “oficialmente” al barrio de La Boca , en la ciudad de Buenos aires. Y aunque no faltan razones para esta relación, lo cierto es que aquella nostálgica historia no nace en la urbe porteña sino en un pequeño pueblito de La Rioja.
La melodía de “Caminito” fue compuesta por Juan de Dios Filiberto y según palabras de este artista, fue inspirada en una calle del barrio porteño de La Boca. Debido a esto, existe en el mencionado barrio, a orillas del Riachuelo, un homenaje que recuerda al consagrado tango.
Pero sin ánimo de desmerecer aquello, debemos decir que el verdadero origen de “Caminito” está en la ciudad de Olta, La Rioja, que en aquellos años era solo un humilde pueblito.
¿Cómo explicamos esta aparente contradicción? Dijimos que el compositor fue Juan de Dios Filiberto, pero el autor de la letra fue Gabino Coria Peñaloza, quien dice al respecto: “’Caminito’ se inspiró en un sendero de provincia, el de aquel pueblito de Olta, cerca de La Rioja, donde alguna vez transité allá por mis años mozos”.
La historia cuenta, de boca del propio autor, que Gabino en su primera juventud vivía en Villa Mercedes y que luego se trasladó a Buenos Aires. Su apego por la poesía y sus gustos refinados le habían dado un cierto prestigio cultural. En un momento se había trasladado con su mamá a Olta, a visitar a unos familiares. En ese viaje conoce a una bella joven del lugar, con quien lleva una corta pero intensa historia de amor. Sus paseos por aquel “caminito” que cruza el pueblo y conecta con poblados vecinos, son parte de aquella idílica historia.
Al llegar el momento de partir, Gabino se despide y promete regresar al año siguiente, pero al cabo de un año, y al llegar otra vez a Olta, ya no encuentra rastros de su enamorada. De nada le sirvieron las preguntas a los vecinos, porque nadie sabía qué había sido de aquella niña.
Como en muchas de las grandes obras poéticas, la tristeza que invadió al joven fue el origen de aquella sentida poesía que luego, en un viaje de Gabino a Buenos Aires, iría a unirse con la música de Juan de Dios Filiberto y darían forma la tango “Caminito”.
Quienes hayan tenido o tengan la posibilidad de acercarse a esta pintoresca localidad riojana, podrán darse una vuelta por el lugar que inspiró la letra, además de conocer un sitio que tiene una riqueza geográfica, histórica y cultural de gran valor para nuestro país.
Aquí les dejamos algunas imágenes del lugar y la recomendación de leer el libro de Oscar Francisco Vilche que, además de narrar con extrema precisión los pormenores de esta apasionante historia, es un brillante aporte a nuestro conocimiento sobre el mundo y sobre nuestra cultura argentina.
Podés conocer más sobre la historia de este género musical argentino leyendo la nota Historia del tango.
En el aniversario del cobarde asesinato del Chacho Peñaloza, queremos mostrar y difundir uno de los monumentos más importantes que se encuentran en el país. Hablamos del homenaje situado en la plaza de la ciudad de Olta, La Rioja, donde fuera colgada su cabeza en un pica luego de muerto, y el monolito ubicado en el lugar exacto donde fue asesinado, en las afueras de la localidad riojana.
Muy cerca del límite entre las provincias de Córdoba y La Rioja se encuentra la ciudad de Olta, cabecera del departamento General Belgrano. Pequeña, pintoresca, con hermosos paisajes, Olta también guarda en su interior mucha historia y el cariño por aquellos caudillos federales que soñaron una patria más justa.
Además del busto en la plaza, que recuerda el triste suceso y el valor del caudillo; a la salida, llegando a Loma Blanca, está el monolito El Chacho. En su ingreso se pueden atravesar distintas estaciones que van narrando los momentos finales de su vida: su llegada al pueblo, la rendición, la traición de Pablo Irrazábal, que le promete la vida a cambio de su cuchillo y cuando se lo entrega, lo ultima clavándole el puñal.
También podemos encontrar en el predio los cimientos de la antigua casa donde fue asesinado, una réplica de un rancho de la época, distintas obras artísticas y la historia misma, narraciones escritas de los hechos. Todo en medio de un silencio que invita a la reflexión.
Un destino para no dejar de visitar y conocer nuestra Argentina profunda.
A muy pocos kilómetros de Traslasierra, tenemos una de las reliquias históricas de mayor valor. Hablamos de la primera escuela que fundó Domingo Faustino Sarmiento y en la que daba clases con tal solo quince años de edad, a alumnos incluso mayores que él. Esto ocurrió alrededor de 1825.
Bien sabemos que sarmiento nació y vivió su infancia en San Juan. Pero luego de terminar la escuela primaria, llega junto a su tío a San Francisco del Monte de Oro. Allí funda su primera escuela y se encarga de alfabetizar a niños y adultos de la zona y alrededores.
Nos acercamos al lugar en donde hoy se conserva esa vieja construcción, rescatada por el gobierno sanluiseño y protegida para evitar su deterioro.
En las imágenes se pueden apreciar la añeja construcción de comienzos del siglo XIX, protegida por una estructura moderna que la cubre de la lluvia y demás inclemencias.
Este solar histórico, ubicado en la Banda sur y a muy pocos minutos del centro del pueblo, fue declarado monumento nacional el 16 de septiembre de 1941.
Se trata de una modesta construcción de muros de adobe, techada con torta de paja y barro, sobre envigado de madera. En su interior, además de un busto de Paula Albarracín, encontramos antiguas herramientas de labor campestre y como único complemento la prolongación del alero forma un sencillo corredor, apoyado en rústicos troncos.
Don Domingo Faustino Sarmiento, hijo de Doña Paula Albarracín y de don José Clemente Sarmiento, tenía un ferviente deseo de aprender y enseñar. Aprendió a leer de corrido a los cuatro años y en 1816 ingresó a una de las llamadas “escuelas de la patria”.
Terminó la primaria y su madre quiso que estudiara para sacerdote, pero Domingo se negó y tramitó sin éxito una beca para estudiar en Buenos Aires.
Es así, que en la localidad sanluiseña, Sarmiento tendrá su primer contacto con la educación desde el rol docente, con el que será recordado por los años posteriores no solo en el país sino también en Latinoamérica y el mundo entero.
Sarmiento llegó a ser una de las figuras más importantes de la historia latinoamericana: fue maestro, escritor, periodista, senador, ministro, sociólogo, diplomático, gobernador, hasta convertirse en presidente de la Argentina. Aunque fue y aún hoy sigue siendo un personaje polémico, no podemos dejar de reconocer su labor educadora y el valor de este monumento histórico de San Francisco del Monte de Oro, tan cercano y tan valioso para la cultura nacional.
Podés leer más notas relacionadas a museos y la cultura en general en la sección Cultura.
Durante el Proceso de Reorganización Nacional en Argentina ocurrieron algunos sucesos, confusos al comienzo, esclarecidos más adelante. El acercamiento de cierto sector de la Iglesia con los llamados curas tercermundistas, llevó a un enfrentamiento directo con el gobierno de facto. Es el caso del obispo de La Rioja, el Monseñor Enrique Angelelli, asesinado por la última dictadura militar.Te mostramos aquí el homenaje al religioso en los llanos riojanos.
Si tomamos la ruta 38 desde Villa de Soto, ya en territorio riojano, en el paraje de Punta de Los Llanos, encontramos el monumento a uno de los sacerdotes que entregaron su vida por la causa de los más desfavorecidos.
Estuvimos en el lugar, donde además de una hermita y un oratorio, está la estatua del obispo y datos sobre su vida.
¿Quin fue Monseñor Angelelli? En elhistoriador.com encontramos los siguientes datos: “Enrique Angelelli nació en 1923 en Córdoba. A los 23 años fue ordenado sacerdote y once años más tarde, obispo. En 1968 le fue asignada la diócesis de La Rioja. Allí desarrolló con notorio entusiasmo su apuesta por los votos sociales del Concilio Vaticano II. Con su estilo llano y de estrecha relación con el empobrecido poblado de aquella provincia, estimuló y apoyó la organización de las empleadas domésticas, de los trabajadores mineros y agrícolas. Sus misas dominicales llegaron a ser transmitidas por radio hacia todos los rincones de la provincia. Pero en una Argentina en la que se agudizaban los conflictos sociales, pronto encontró la enemistad del clero integralista y conservador del país, de los dirigentes de las Fuerzas Armadas y de los sectores poderosos de La Rioja. Apenas producido el golpe del 24 de marzo de 1976, sus emisiones radiales fueron prohibidas. En varias oportunidades sus misas debieron ser canceladas por la prepotencia de los grupos de poder local”. Sin duda, su opción por los pobres y su marcado apoyo a los curas tercermundistas, asociados al marxismo, fueron los motivos que lo llevaron a recibir el atentado que terminó con su vida, en un país que desbordaba de violencia.
Durante muchos años el hecho quedó caratulado como un accidente, pero su acompañante aseguró muchos años después al reabrirse la causa, que habían sido molestados por un auto que llamativamente se interpuso y provocó el vuelco. En 1986 se determinó que se trató de un homicidio premeditado, pero las leyes de esos años mantuvieron congelados los procesos judiciales. Recién luego de la reapertura de las causas que incluían a militares y represores se pudo condenar finalmente a los responsables.
El 4 de julio de 2014 el Tribunal oral en lo criminal federal de La Rioja consideró delitos de lesa humanidad el homicidio del obispo y el intento de asesinato del exsacerdote Arturo Pinto y condenó por ellos a los represores Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella a prisión perpetua y cárcel común.
Queremos para terminar este pequeño homenaje, recordar a Enrique Angelelli con alguna de sus frases que lo muestran en su entera grandeza:
“No vengo a ser servido, sino a servir. Servir a todos, sin distinción alguna, de clases sociales ni formas de pensar o de creer; como Jesús, quiero ser servidor de nuestros hermanos, los pobres”. Estas fueron palabras pronunciadas por Monseñor Angelelli al asumir la conducción del Obispado de La Rioja en 1968.
“El hombre al que llamamos rico económicamente, rico en poder y en influencias, no tiene paz, huye de sí mismo, y ha perdido el sentido de la vida. No le hago un juicio moral, no digo: pecó, no pecó. Eso es otra cosa. Pero su condición hace que otros hombres no vivan como hermanos sino como cosas”. Este fue Enrique Angelelli.
Un paseo por nuestra naturaleza serrana también puede ser un puente que nos acerque al conocimiento de la historia de este valle. El llamado Camino del Peregrino es una vieja ruta que une las localidades de Mina Clavero y Cura Brochero con el kilómetro 105 del camino de las Altas Cumbres. Recuperado y puesto en valor por el gobierno provincial en 2016, este camino es también un acercamiento a la historia viva de Brochero.
Además del turismo religioso, esta ruta bañada de naturaleza es ideal para caminatas o recorridas en bicicleta, lo que la convierte en una experiencia única.
Hablamos de un recorrido de 25 kilómetros, sendero por el que transitaba San Gabriel Brochero, el primer santo que nació, vivió y murió en Argentina y en Córdoba. Une el paraje Giulio Césare con Cura Brochero. El recorrido incluye zonas de servicios con baños y bancos, la caminata demanda unas seis horas, con ocho estaciones de oración y con comodidades para los peregrinos, que gozan de la posibilidad de disfrutar de las mejores vistas panorámicas del camino de las Altas Cumbres.
Cada una de las ocho estaciones mencionadas dista unos 4,5 kilómetros de la anterior y está identificada por un gran tótem de hormigón de aproximadamente seis metros de altura, coronado con piezas de metal rústico que forman la imagen de una cruz que eleva la figura de Brochero Santo al cielo.
Invitamos a los turistas y también a los habitantes de este extenso valle, a descubrir con sus sentidos esta verdadera maravilla natural e histórica.
Conocé más de nuestra Córdoba y otros lugares en la sección Turismo.
El presbítero Francisco Aguirre fue quien en 1864 había fundado la Villa, con el nombre de Villa del Tránsito. Pero cualquiera que conozca la historia de nuestra Traslasierra, sabrá que a pesar de los múltiples homenajes, siempre estaremos en deuda con José Gabriel del Rosario Brochero, el cura gaucho, su fundador espiritual. Es por eso que, en 1916, y por pedido de los vecinos, el por entonces gobernador de Córdoba, Ramón J. Cárcano estableció el cambio de nombre y lo fijó oficialmente como “Villa Cura Brochero”.
En los tiempos previos a la conquista, se sabe que los indios comechingones llamaban a la zona como “Torol” o “Torolcalta”, que sería “pueblo de Torol”. Más adelante, con la llegada del cristianismo es que se le coloca el nombre de Villa del Tránsito, en honor a Nuestra Señora del Tránsito.
Pero a pesar de qua ya existía la religión católica como creencia entre los pobladores del lugar, hay que decir que la llegada de Brochero trajo un cambio radical en la zona y en los lugareños.
Cuenta la historia que antes de su llegada, el Curato de San Alberto contaba con unos diez mil habitantes, pero muy distantes entre sí, donde no existían caminos, comunicaciones, y donde las malas costumbres, la desidia y actos bandoleros eran moneda corriente.
Brochero, lejos de desanimarse ante una realidad tan hostil, lo tomó como un desafío, y los frutos no tardaron en aparecer.
A fines de 1869 tomó posesión del curato de San Alberto con una vastísima jurisdicción: 120 kilómetros de norte a sur y casi la misma distancia de este a oeste. Edificó iglesias, fundó escuelas, abrió 500 kilómetros de caminos, fomentó la agricultura, ideó ferrocarriles, y fue un verdadero transformador para toda aquella gente que jamás había visto progresos semejantes. Para muchos, el mayor “milagro” fue la construcción en 1877 de la Casa de ejercicios, con muy pocos medios, solo su gente, en aquellos tiempos tan complicados y en un lugar tan pobre.
Muchas veces las realidades hostiles nos asustan, nos “achican” como seres humanos y terminamos mostrando nuestro lado más miserable. Es muy común encontrar respuestas de hostilidad y esa es también una postura ideológica. Brochero, en cambio, no tomó el camino de la cobardía sino que, con el evangelio bajo el brazo, fue valiente para animarse a entrar con el amor en ese terreno espinoso.
En 1877 fue inaugurada la Casa de ejercicios espirituales, una obra inmensa que vino a darle fin a las interminables caravanas de hombres que debían viajar hasta la ciudad de Córdoba para hacer ejercicios.
En 1908, al enterarse de que estaba enfermo de lepra, Brochero decide presentar su renuncia al Curato de San Alberto, para irse a vivir con sus hermanas a su pueblo natal.
Regresó a la Villa del Tránsito por pedido de los feligreses, pero su salud estaba ya muy deteriorada.
Falleció el 26 de enero de 1914, leproso y ciego, en la casa de su hermana Aurora.
De esta forma, esta fecha tan triste ha pasado a ser la fecha del pueblo, y el día en que cada año los brocherianos y los transerranos en general, recordamos a una figura tan grande para todo el valle.
Como vemos, es imposible separar la historia del pueblo de la historia del cura gaucho; son parte uno del otro. Y repasar la historia de esta localidad es repasar también la historia del nuevo Santo para la Iglesia Católica. Hoy, Cura Brochero es uno de los centros turísticos históricos y religiosos del país, y un punto central en la región de Traslasierra.