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  • Cuando el fútbol explica la vida: entrevista a Lucas Campos

    Cuando el fútbol explica la vida: entrevista a Lucas Campos

    Lucas Campos es un joven escritor de cuentos. En sus relatos, el fútbol convive con la amistad, los vínculos familiares, el amor, las derrotas y las pequeñas alegrías cotidianas, con una mirada que convierte a la pelota en una excusa para hablar de la vida. A sus 31 años lleva publicados dos libros: «Lo que hay en juego», de 2021; y «El mejor verano de nuestras vidas», de 2023, con vivencias y reflexiones sobre la consagración argentina en Qatar, nacido en un contexto muy particular de su vida personal.

    Durante una visita a la ciudad de Buenos Aires, pudimos encontrarnos con él y charlar de diversos temas, sobre todo su último libro y sus dos grandes pasiones: el fútbol y la literatura.

    Entrevistador: ¿Cuándo se te dio por empezar a escribir?

    Lucas Campos: Mi primer libro es del 2020, en pandemia.

    E.: ¿Y empezaste con el libro o de antes ya venías escribiendo relatos independientes?

    L.C.: Sí, yo en realidad hice la carrera de periodista y licenciado en comunicación social; y tuve un profesor que se llama Ariel Scher. En ese momento yo cubría la campaña de Independiente para un programa que se llama «De la cuna al infierno» y hacía las crónicas de los partidos. Pero hubo un momento en que me aburrió eso, eran demasiados datos técnicos y se me dio la idea, a través de este profesor, de empezar a contar cuentos de los partidos de fútbol. Ahí arranqué con lo que se llamó primero «Historias rojas», con un cuento de cada partido de Independiente. Y después me animé a escribir cuentos de fútbol de personas que conocía del ambiente, de mis amigos, historias de vida de la calle. Así fui recolectando varios cuentos que se reproducen en mi primer libro que se llama «Lo que hay en juego». Pero básicamente, la idea surge cuando yo era cronista y quise cambiar el contenido de lectura de la gente que leía las crónicas de Independiente.

    E.: ¿Y esto en qué año fue?

    L.C.: Y esto fue en el año 2015…

    E.: De acuerdo a lo que pude leer en tus libros y la esencia de esas historias… ¿sentís que el fútbol es un espejo de la vida? ¿O que a través del fútbol se puede explicar un poco la vida..?

    L.C.: Totalmente las dos cosas. Porque en el ámbito profesional tuve la suerte de poder conocer a muchos jugadores de fútbol y a muchos chicos de inferiores que toda su vida apostaron a llegar a primera, a cumplir un sueño, a redimirse económicamente, salvar a su familia, y así terminó siendo una parte importante de su vida. Y a nivel familiar, el fútbol te hace forjar relaciones de amistad, de amoríos, relaciones familiares… Porque cuando uno ve un partido sí o sí recuerda a aquellos que nos hicieron hinchas de un equipo, o que nos acompañaron por primera vez a la cancha, o que nos acompañaron en algunos momentos. El fútbol siempre está metido en el medio de todo lo que hacemos, y por eso es imposible que no esté relacionado con la vida. Una vida que todos los días es una lucha y el fútbol explica eso: hoy perdés, pero la semana que viene tenés revancha. Entonces esas son las historias que yo trato de revalidar, y sobre todo las historias que los futboleros tenemos con nuestros amigos. El partidito de fútbol de cada semana es una excusa para vernos, para relacionarnos, para hacernos chistes, para preguntarnos cómo estamos… todas esas relaciones tienen como mediación al fútbol.

    E.: También vemos muy presente en tus relatos el tema de lo cotidiano, el bar, la mesa de café, ¿cómo fue surgiendo eso?

    L.C.: Eso es estrictamente porque yo tengo un grupo de amigos de toda la vida que mantiene esas costumbres, siempre nos juntamos y charlamos de fútbol, de los distintos equipos (cada uno tiene el suyo, está bastante variado en ese sentido), hacemos comparaciones con las distintas épocas. En definitiva, hacemos una mesa de debate que creo que hoy poco a poco se va perdiendo. Las nuevas generaciones no lo palparon; hoy las redes sociales hacen que el debate sea más inmediato y sin una presencia al frente. Pero básicamente nace del grupo social del que me tocó formar parte: esos amigos futboleros de toda la vida y ese ritual de juntarnos.

    E.: Cuando pensaste en publicar, ¿tuviste muchas dificultades con el tema económico o con las editoriales?

    L.C.: Dificultades no, pero cuando uno publica por primera vez se mete en un mundo desconocido y surgen muchas dudas. Económicamente es un esfuerzo grande y siempre está la duda de no saber si el libro se va a vender como para recuperar el gasto. Pero después de publicarlo uno tiene la experiencia de que publicar un libro te da una satisfacción que no tiene que ver con que tenga rédito económico o no, sino con el hecho de ver plasmados tus textos en un libro. Eso es una recompensa para mí. No hace falta el rédito económico. Si se da, obviamente que mucho mejor, pero con que el libro lo hayan leído mis amigos, con que una sola persona me haya mandado un mensaje diciendo “che, me sentí representado en tus cuentos”, eso a mí ya me basta.

    E.: ¿Creés que hoy en día es difícil mantener el oficio de escritor? Existe un imaginario de que el escritor es un tipo que vive de eso, totalmente acomodado económicamente…

    L.C.: Sí, yo creo que acá en Argentina eso no sucede. Y en mi caso yo no vivo de eso, yo tengo mi trabajo. También hay una realidad y es que las editoriales le dan un porcentaje muy bajo a los autores. En mi caso, yo tengo la posibilidad de comprar a un bajo costo los ejemplares y venderlos por mi cuenta. Eso me favorece un poco más, pero los que dependen cien por ciento de la editorial, el porcentaje que se llevan es muy poco. A su vez, hoy en día hay muchas más posibilidades para publicar que antes, las editoriales se ramificaron y uno tiene más acceso a la publicación de un libro, pero, de todos modos, creo que hoy son muy pocos los escritores que pueden vivir de eso.

    E.: ¿Cuáles fueron tus influencias literarias? Nombraste a Ariel Scher…

    L.C.: Sí, Ariel Scher, porque fue mi profesor, lo conocí ahí. Y después me enteré de su carrera, que es extraordinaria. Sinceramente, yo a la literatura futbolera llego a partir de la facultad, porque antes era más de leer otras cosas. En la facultad conocí autores, como Dolina, Soriano, Sacheri y un montón de otros más, que lo que me gustó de ellos es que retrataban al hincha de a pie, y eso, para mí, lo que es la identificación popular, no tiene precio. Cuando el escritor se identifica con el pueblo es porque le llega. Y está bueno que la gente que por ahí no es muy lectora, pueda acceder a esos textos.

    E.: Justamente quería preguntarte por eso: muchas veces se desprecia a la literatura futbolera o deportiva, tildándola de algo “menor”, por quizás no entrar en el canon clásico, pero ¿Creés que este tipo de literatura es una puerta para que, sobre todo los chicos más jóvenes, entren al mundo de la literatura?

    L.C.: Sí, totalmente. Porque yo creo que los pibes que arranquen a leer, ya sea cuentos, como otro tipo de libros futboleros, van a encontrar un mundo que hoy no lo tienen en las pantallas. Y en el fútbol hay un montón de cosas que no se cuentan: el fútbol nace como una expresión popular de lucha, un deporte en el que los de abajo le empiezan a ganar a los de arriba, los de arriba se preocupan y empiezan a formar sus propios clubes, otros clubes que se independizan, como Independiente, que se independiza de Banfield y Maipú, con luchas sociales, con revoluciones, con política, con poder, con un montón de historias que se dieron a lo largo de la historia del fútbol. Pero todas esas historias, por una cuestión de consumo y de economía, no se transmite en las pantallas. Todo eso lo van a encontrar en los libros. La historia de los jugadores, como Sócrates, como Maradona, como Bochini, como Pelé, de dónde surgieron, qué complicaciones tuvieron, todas esas historias no las van a encontrar en las pantallas. Un ejemplo actual sería Luka Modric, que pasó una infancia durísima en la guerra y que sin embargo salió adelante y se convirtió en un mega crack. Eso por una cuestión lógica de inmediatez no lo van a encontrar en las pantallas pero lo van a encontrar en los libros.

    E.: Sobre el último libro, ¿cómo se dio? ¿Empezaste a escribir partido por partido y después pensaste en el libro? ¿O cómo se dio?

    L.C.: No, yo arranco a escribir cuando Argentina sale campeón de la Copa América en pandemia, con el gol de Di María. Y la decisión final del libro fue porque mi viejo fallece justo un mes antes del mundial, él amaba el fútbol, era fanático de Messi. Y ahí decido escribir el libro: mi duelo iba a ser transitar el mundial, por un lado estando mal, pero también sabiendo que el mundial me da alegría. Tenía que tratar de disfrutar del mundial sin olvidarme de lo que me pasó, y por eso también en el libro menciono el hecho de que a los argentinos siempre los mundiales nos encuentran en crisis, y buscamos en el fútbol ese escape que nos dé una alegría que nos escasea.

    E.: Y esa mirada entre lo nacional y lo personal, es un paralelismo con la crisis personal que te tocó vivir, ¿no?

    L.C.: Sí, y también me pasó que me encontré con gente que me dijo que se sintió representada con el libro, por cosas que le pasaron. Y la idea es esa, que el que lo lea, entienda que el fútbol no forma parte solo de un resultado sino también de momentos pequeños que nos hacen felices. Yo siempre pongo el mismo ejemplo: el fútbol no justifica todo, pero si un futbolero alguna vez tuvo un muy mal día y esa noche juega su equipo y gana, esa persona se va a dormir con una sonrisa. Y esa sonrisa vale. En un momento en que la vida cuesta cada vez más, abrazarse a esos momentos, vale la pena. A su vez, si nos gusta el fútbol es porque alguien nos hizo que nos gustara, y el fútbol nos permite también reconectar con esa gente, y así un montón de historias que escapan a un resultado.

    E.: Mientras te escuchaba, pensaba en la pregunta anterior también, me recuerda a la crítica que muchos hacen a la pasión futbolera por esa falta de utilidad…

    L.C.: Es que el fútbol es una construcción de identidad total. Uno en la vida no se abraza con un desconocido, y en la popular, sí. Porque en el medio está el amor por ese equipo, que nos transmitieron ya sea, un papá, una mamá, un abuelo, un amigo, y eso es más fuerte que todo. Sigo sin justificar un montón de cosas malas que ocurren en el fútbol, como la violencia; pero sin duda que el fútbol es una construcción cultural identitaria, sobre todo acá en Argentina.

    E.: Algo lo hablamos al principio, pero digamos que más allá de las ventas, estás conforme con tu última publicación…

    L.C.: Sí, porque para mí el hecho de publicar este libro era una revancha personal, para explicar lo que me pasaba a mí en el medio del mundial, con el tema de mi viejo. Entonces yo quería que eso estuviera plasmado en un texto. Y la verdad es que la editorial se portó muy bien, fueron muy pacientes, un amigo que hizo los dibujos también me ayudó bastante… y la verdad es que estoy muy conforme porque se cumplió todo como quise.

    E.: También me decías que ya no estás ejerciendo lo que es el periodismo…

    L.C.: No, yo ahora tengo otro trabajo administrativo, ya hace trece años. Antes tenía a los dos, y el último medio en donde estuve fue en Noticiario Sur de Mataderos, que para mí es como mi segunda casa, pero se hizo muy difícil y no pude seguir, por una cuestión de tiempo. Y no sé si en algún momento voy a volver ahí, creo que la escritura es mi lugar donde me siento bien.

    E.: Sabemos que sos fan del rojo, y haciendo una relación con el famoso “paladar negro” de Independiente, ¿cuánto de ese paladar trasladás a tu escritura?

    L.C.: Lamentablemente yo no viví la mejor etapa. Tengo 31. Pero haber trabajado en el club me permitió saber mucho de la historia, y hay un debate con respecto al paladar negro. Si bien es algo que existe, hubo equipos muy duros que también marcaron una época, y existió un equilibrio entre los que jugaban bien al fútbol y los que defendían, pero sí, Independiente representa eso. Y para mí, paladar negro significa “exigir”. La exigencia de que estás en un club grande y hay que jugar bien al fútbol y hay que ganar. Es su identidad. Y sí, la vuelco en algunos textos relacionados con Independiente. Por ejemplo, en las “historias rojas” en las que contaba cuentos. Y es así, cualquier hincha que vaya a la cancha, aunque no sea de Independiente, se da cuenta de que no es lo mismo para la gente ganar jugando bien que ganar jugando mal.

    E.: Y entre tantos recuerdos de la infancia que tendrás, desde la primera vez que fuiste a la cancha, ¿hay algunos que todavía no hayas trasladado a tu escritura, a tus cuentos?

    L.C.: Sí, del primer partido que fui a la doble visera, que fue en el 2002, con Unión, el año en que salimos campeones, me acuerdo todo, cada detalle. Y sí, esa es una cuenta pendiente.

    E.: ¿Cómo creés que pueden resonar tus historias que están relacionadas muy con lo porteño, con el bar, en alguien que lo lee en Córdoba o en pueblos más chicos del interior del país?

    L.C.: Yo creo que va a resonar mejor que para los que lo leen en Buenos Aires. Porque yo tengo familia en Córdoba, en Ascasubi, y conozco el interior de país. Y yo siempre digo que las provincias son más futboleras que Buenos Aires. Vos, provincia adonde vas, hay una liga, y ligas donde se juega fuerte, donde hay dinero, donde se juega, se mete, se pudre… el fútbol está presente en cualquier pueblo, por más chico que sea, y participa en una liga. De hecho, la mayoría de los jugadores que vienen acá a los clubes y debutan en primera son de las provincias. Sino mirá la selección Argentina… Y eso es porque, hasta geográficamente, las provincias permiten un mayor desarrollo del fútbol que en Buenos Aires, donde es más difícil encontrar una cancha para jugar. Por un lado eso, y por otro, yo en muchos cuentos nombro lugares, muchas provincias, así que sí, se van a sentir muy identificados.

    Sobre la última respuesta de nuestro entrevistado, no podemos dejar de mencionar un cuento que está en su primer libro, que se llama «Una pelota de cuentos» y habla, justamente, de un niño al que se encontró en un viaje por el norte de país, con un particular fanatismo: una historia muy cómica, imperdible.

    Así nos fuimos despidiendo de Lucas Campos, en aquel pequeño café porteño de la calle Lima. Con una historia personal que cala hondo, sobre todo en quienes amamos el fútbol, y sentimos la importancia de los afectos y la familia: pocos días antes de comenzar el mundial de Qatar, Lucas tuvo que sufrir la desgracia de la pérdida de su padre. Quien lo había llevado por primera vez al estadio de la doble visera, la vieja cancha de Independiente, y le había infundido su amor por el fútbol y por el rojo, un fanático de Messi, dejaba el mundo justamente días antes de la consagración definitiva del rey del fútbol.

    Ese hecho luctuoso lo llevó a vivir el mundial al tiempo que también sobrellevaba su duelo. De esa convivencia entre el dolor íntimo y la alegría colectiva nació «El mejor verano de nuestras vidas», un libro que confirma que, para Lucas Campos, el fútbol nunca fue solamente un juego, sino otra manera de contar la vida.

  • ESTADOS UNIDOS, MÉXICO, CANADÁ 2026

    ESTADOS UNIDOS, MÉXICO, CANADÁ 2026

    El mundial 2026 vino con varios cambios con respecto a los anteriores. Por primera vez, la participación se extendió a 48 equipos, llegándose a jugar un total de 104 partidos. A pesar de las críticas, esa ampliación del número de selecciones y partidos le dio al evento un colorido y dimensión inéditos, potenciados además por la extensión del torneo y la cantidad de jornadas de competencia.

    Al haber tantos equipos, se incorporaron también la clasificación de mejores terceros (antes se clasificaban solo el primero y el segundo de cada zona), y una fase más, con el juego de los dieciséis avos de final. Esto amplió las posibilidades de recuperación para muchas selecciones que habían tenido un mal debut y que, incluso sumando algún empate, podían mantener chances de clasificación

    Otra de las importantes innovaciones que despertó fuertes críticas fue la llamada pausa de hidratación, en la se incorporaron publicidades para la transmisión televisiva. Si bien muchos sostienen que esta reforma altera el espíritu del fútbol y que, en la práctica, representa una división de cuatro tiempos, no es menos cierto que al ser solo tres minutos de corte, no genera un cambio tan drástico ni importante para el juego. Incluso, esta pausa ayuda a la reorganización de las tácticas y a una mejora en el juego de los equipos, como se pudo observar en varios partidos de esta copa.

    En cuanto a resultados, no hubo grandes sorpresas en la primera fase. Podríamos hablar de la decepción de Uruguay, que no pudo clasificarse ni como mejor tercero, en un grupo que solo tenía a España como rival de jerarquía. Otra de las sorpresas, quizá la principal de la fase de grupos, fue Cabo Verde, que terminó invicto y habiéndole empatado a uno de los principales candidatos, que finalmente se consagraría campeón.

    Por el lado sudamericano, Argentina, como era de esperarse, no tuvo inconvenientes para superar sus tres primeros enfrentamientos. La gran sorpresa la dio Ecuador, que con un batacazo en la última fecha, le ganó a Alemania, y clasificó como mejor tercero, cuando solo había cosechado, hasta ese momento, un punto. Quedará para siempre también el recuerdo de Paraguay y un gran mundial de la mano de su “cazador de utopías”, Gustavo Alfaro. La eliminación a Alemania y haber estado tan cerca de la épica nada menos que contra el poderío francés, dejan el nombre del fútbol guaraní bien en alto, en una de sus mejores participaciones. Colombia fue de los mejores de este continente, pero debió irse por penales ante Suiza, cuando todo hacía prever un cruce con Argentina en cuartos de final.

    A partir de octavos de final ya no hubo grandes sorpresas y la semifinal fue de lo más previsible: Argentina-Inglaterra y España-Francia eran quizás, los cuatro equipos que llegaban con más chances de quedarse con la copa. Atrás quedaron el muy buen desempeño de Noruega, con su remo vikingo y un Haaland intratable, y los organizadores México y Estados Unidos, ambos de gran arranque, pero que cayeron sin atenuantes ante las potencias europeas.

    Para la Argentina, a pesar de la derrota en la final, queda la alegría de haber disfrutado de quizá el mejor mundial de Messi, la adrenalina de varios partidos emotivos y con resultados cambiantes, y sobre todo, el partido ante Inglaterra, que despertó mucho más que la emotividad de un encuentro mundialista. Una selección llena de fútbol y corazón logró dar vuelta un partido histórico en los últimos seis minutos y así alcanzar la final. Sin dudas, una alegría que por su carga simbólica, recuerda a la gesta de 1986.

    En la gran final de Nueva York, sin dudas, España fue muy superior al equipo argentino y se llevó merecidamente el título, en el tiempo extra. Sumó así su segunda estrella y se convirtió en el campeón menos goleado de la historia, al haber recibido un solo gol en todo el campeonato, en cuartos, frente a Bélgica.

    Así se cerró el primer Mundial disputado en tres países distintos y el más grande de la historia, con 48 selecciones, 104 partidos y 39 días de competición. Pero más allá de los números, la gran huella de 2026 fue emocional: marcó el posible final de una era irrepetible.

    Las casi seguras despedidas mundialistas de Cristiano Ronaldo, Luka Modrić y Lionel Messi dejaron una sensación de melancolía entre los futboleros que crecieron viendo dominar a esa generación extraordinaria. Cada uno, a su manera, definió una época y convirtió a los Mundiales en escenarios de recuerdos imborrables. El tiempo dirá si 2026 fue realmente el último acto de esos genios o si alguno de ellos volverá a aparecer en la próxima cita mundialista. Por ahora, este torneo queda en la memoria como el puente entre dos épocas: el cierre de una generación legendaria y el comienzo de un nuevo capítulo en la historia del fútbol mundial.

    La canción del mundial, una vez más, estuvo a cargo de Shakira y el nigeriano Burna Boy, con «Dai Dai».

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 48

    Partidos: 104

    Goles: 308

    Promedio de gol: 2,96

    GOLEADORES

    Kylian Mbappé (FRA) 10

    Lionel Messi (ARG) 8

    Erling Haaland (NOR) y Jude Bellingham (ING) 7

    POSICIONES FINALES

    1. España
    2. Argentina
    3. Inglaterra

  • «Aprendí a esperar mi momento»: Entrevista a Lara Agostina

    «Aprendí a esperar mi momento»: Entrevista a Lara Agostina

    Abrirse camino en la música nunca es sencillo. Mucho menos cuando se apuesta por un proyecto propio. A sus 22 años, Lara Agostina eligió ese desafío y hoy construye, paso a paso, su lugar como solista en el cuarteto. En esta entrevista repasa sus comienzos, las dificultades del camino independiente, el sostén incondicional de su familia y los sueños que alimentan cada nuevo paso de su carrera.

    Los primeros acordes

    De los karaokes de la infancia a los primeros escenarios. En el comienzo de esta charla con Lara, recorremos aquella ilusión de niña y la adrenalina de los primeros escenarios.

    ENTREVISTADOR: ¿Cuándo empezó tu pasión por la música?

    LARA AGOSTINA: Yo creo que empezó desde chiquita. A mí me gustaba cuando había karaoke, yo iba y me metía ahí. También por el lado de mi abuela paterna, que se llama Rita. Ella canta en el coro de la iglesia; y yo siempre la veía, me gustaba lo que hacía, a veces la acompañaba a ensayar…

    E.: ¿Y en qué momento sentiste que eso era algo más que un hobby y que podías dedicarle algo más?

    L.A.: Me parece que fue cuando estaba en la escuela comercial, estaba en tercer año y empecé a participar en la semana estudiantil. Ahí me empezó a llamar mucho más la atención. El hecho de pisar un escenario, la ovación del público, y todo eso hizo nacer en mí este amor por la música. Fue como un clic.

    E.: ¿Qué artistas o referentes han marcado tu identidad musical?

    L.A.: En la primera banda que estuve fue Grupo Evolución, y uno de los temas que tuvimos que hacer fue “Inocente” de La Delio Valdez. Me acuerdo de que se me complicó mucho cantarla en versión cuarteto, y entonces me hicieron escuchar el cover de Banda Mix: era la primera vez que los escuchaba y me gustó mucho. Y desde ahí los empecé a escuchar mucho más. Podría decir que fueron mis primeros referentes. Después, si me preguntás a quién idolatro, La Konga. Porque mi mamá me crió escuchando La Konga y Banda XXI, pero mi corazón va más con La Konga.

    E.: ¿Por una cuestión de cercanía?

    L.A.: Sí, por cercanía, y también porque han logrado cosas que a mí me gustaría lograr en algún momento. Aparte me gusta cómo son ellos, su forma de ser. He tenido la oportunidad de verlos, de saludarlos, y la verdad, te hacen sentir muy querida, son muy humildes y yo los veo y digo, “yo quiero ser este tipo de artista”. No solo por lo que son en lo musical sino también como personas.

    E.: ¿Cómo llegaste al cuarteto? ¿Y qué te da este género que no tenés en otros?

    L.A.: Al cuarteto llegué por Grupo Evolución, ellos me dieron el impulso. La familia de uno de ellos y la familia de mi mamá son vecinos, nos conocemos de muy chicos. Y yo me acuerdo de que iba a la casa de Elvis -así se llama uno de los chicos-, para que me enseñara a tocar la guitarra, el ukelele, y era muy fanática del grupo. Los escuchaba ensayar y me encantaba. Hasta que un día me llamaron y me propusieron si quería sumarme a la banda.

    E.: ¿Y qué edad tenías?

    L.A.: Tenía diecisiete. Ahí fue cuando nació mi amor por el cuarteto. Por la música en general lo tuve siempre, pero con el cuarteto arrancó entonces.

    E.: ¿Y el llamado vino porque ya te conocían cantando con ellos o por qué?

    L.A.: Sí, porque cuando tocaba los instrumentos siempre cantaba algo y así ya me fueron escuchando y conociendo.

    “La primera vez en un escenario, la ovación, hicieron nacer este amor por la música”

    Aprender el oficio: el camino entre bandas

    Grupo Evolución fue apenas el comienzo. Después llegarían otras bandas, nuevos desafíos y experiencias que, aunque distintas entre sí, terminarían moldeando su identidad como artista.

    E.: Y después del Grupo Evolución ¿qué vino?

    L.A.: Después de eso estuve mucho tiempo en pausa, más o menos un año. Esto fue mientras estuve embarazada y en los primeros meses de vida de mi hija Roma. Después de ese lapso, se había formado una banda que se llamaba “Esa manía cordobesa”, manejada por Fernando Calderón, y esa fue la segunda banda en la que estuve. Éramos dos voces femeninas y una masculina. Cantábamos con pistas. Estuve muy poco tiempo y me tuve que ir porque justo había empezado el secundario a la noche, y no podía asistir a los ensayos. Fue una temporada, y nada más. Después de eso tuve otros trabajos, como en La Casona, y ahí, como iban bandas, muchas veces me invitaban a cantar con ellos, porque ya me conocían. Y eso se hizo cada vez más recurrente, hasta que empecé a cantar sola, con pistas. Eso fue un tiempito, y en ese lapso, un día fue a tocar La Fórmula, que justo había perdido a su cantante que se había ido a estudiar. Varias veces me invitaron a cantar algún tema con ellos, hasta que un día me llamaron.

    E.: ¿Y ahí estabas solo con Rodrigo? ¿O había más cantantes?

    L.A.: No, estaba Rodrigo y Williams, que es el hijo de Tini. Era una de las voces también. Y ahí en La Fórmula estuve casi dos años. Fue la banda en la que más tiempo estuve. Después me terminé yendo porque en ese tiempo me surgió una propuesta con una banda de Justiniano Posse.

    E.: Justamente quería preguntarte por ese proyecto… ¿qué pasó con esa oportunidad?

    L.A.: Era Lejísimos. Y no se dieron las cosas, por cuestiones de distancia y porque significaba un cambio muy grande de vida. Y estuve mucho tiempo de idas y vueltas, con bandas, con artistas, y dije “no quiero renegar más con algo que no sea mío, con algo que yo no pueda manejar”. Ese tiempo fue muy feo porque estuve como cinco meses sin pisar un escenario, siendo que yo venía de tocar todos los findes con La Fórmula. La pasé muy mal emocionalmente.

    E.: ¿Y ese parate tan largo por qué fue?

    L.A.: Porque estábamos preparando una banda cien por ciento en vivo, con todos los instrumentos en vivo, y necesitás mucho ensayo y tiempo. Y había músicos que hoy estaban y mañana no, hubo muchas cosas que no se cumplieron como se había hablado, me cansé de renegar y dije “hasta acá llegué”. La estaba pasando realmente muy mal emocionalmente. Y me volví.

    E.: La verdad que era un viajazo…

    L.A.: Sí, yo tenía como seis, ocho horas de viaje. Esperas en Córdoba, atrasos en los colectivos, a veces ir hasta Villa María… De todos modos, me encantaba ese viaje. Pasar horas arriba del colectivo… al día de hoy todavía lo extraño. Aparte yo viajaba por algo que me gustaba. Eso cambiaba mucho también la perspectiva y hacía que lo disfrutara mucho.

    E.: ¿Cómo se llamaba la banda?

    L.A.: ´Ta Cheto. Se llama todavía, siguen. Si bien perdí todo tipo de contacto, tengo entendido que siguen, la siguen armando.

    E.: Sobre tu primera experiencia en un escenario… podemos dividir entre la primera vez en la semana estudiantil y la primera vez con una banda… ¿qué recordás de esos momentos?

    L.A.: Sí, la primera vez fue en la semana, y la primera en una banda fue con el grupo Evolución.

    E.: ¿Cuál fue la más difícil, en cuanto a la exposición?

    L.A.: En la semana estudiantil, porque era la primera vez. Después ya estaba más canchera y quería subir de una. Me acuerdo de la primera vez que me presentaron ante el público, fue vía streaming, por Youtube. Estábamos en pandemia. Y el primer show con público fue en el parquecito, en Las Tapias. Me acuerdo de que estaba lleno. Grupo Evolución tiene su público, y fue mucha gente, más sabiendo que presentaban una nueva voz.

    E.: Mirando hacia atrás, ¿qué momentos sentís que fueron claves en tu crecimiento como artista?

    L.A.: Creo que La Fórmula marcó un antes y un después. Yo me hice muy conocida ahí. Hasta el día de hoy, adonde voy, me siguen preguntando si soy la cantante de La Fórmula. Hicimos muchos viajes, todos los fines de semana teníamos show, en el verano también durante la semana… Y yo creo que en mi carrera La Fórmula fue mi antes y después. Y tuvimos muy buenas temporadas. También el dúo que hacíamos con Rodrigo gustaba mucho.

    «No quiero renegar más con algo que no sea mío. Me encanta tener algo propio y poder manejarlo a mi gusto.»

    Cuando el escenario también pesa

    No todo en la música son aplausos y escenarios. También hay pérdidas, viajes interminables, decisiones difíciles y personas que sostienen cuando las fuerzas flaquean. En esta parte de la charla, Lara deja ver el costado más humano de su historia.

    E.: ¿Y te ha pasado de estar en un día complicado y tener que mostrar tu mejor cara?

    L.A.: Sí, me ha pasado. De hecho, el momento más difícil que me tocó pasar fue estando en La Fórmula, un sábado a la noche. Y ese mismo día falleció en un accidente la pareja de mi mamá. Me acuerdo de que salí de la sala velatoria, me cambié, me maquillé y me fui. Y para mí fue durísimo. Fue casi imposible. Fue la primera vez que yo no podía entrar en el personaje, en mi rol de cantante. Estaba muy triste, tenía el alma muy triste. Tal fue así, que en el medio del show tuve que decir “pido disculpas si ustedes no me ven como suelo ser habitualmente, pero me pasó esto. Y no me sale brindar un buen show”. Pedí disculpas porque por ahí había alguien que me veía por primera vez y pensaba “ésta es una agrandada”, o “no tiene gracia”, y bueno, en realidad, estaba pasando un momento muy difícil. Y me hace pensar en los grandes artistas que a veces están muy cansados o tienen un mal día y por ahí si no se bajan a firmar un autógrafo, son muy criticados por eso, y es difícil. Pero en definitiva sí, soy muy expresiva, demasiado, y a veces cuesta que no se me note.

    E.: ¿Qué metas personales sentís que todavía no has podido desarrollar?

    L.A.: Lo que a mí me gustaría es llegar a una banda cien por ciento en vivo. En el día de hoy es complicado, porque hay pocos músicos, y están todos en todas las bandas. Y se complica para tener una productora, un contrato y poder tener tus propios músicos. Los que yo tengo hoy, ninguno es de Villa Dolores. Son todos de la provincia de San Luis; de Tilisarao, de Carpintería. Por eso voy tanto a tocar a Merlo también. Además, en esto de armar mi grupo, a mí no me gusta que se hable mal de otro, porque sino, cuando van a otra banda ¿qué van a decir del mío? Me gusta la lealtad dentro del grupo, el respeto. No me gusta eso de llevar y traer, y más en el momento en que estoy hoy en día.

    Y me ha pasado que a veces a mí me faltaba un músico y yo lo llamaba a Rubén que es de allá (de La Vieja estación), te agradezco si lo mencionamos, porque ha sido un pilar también él. Rubén es el encargado de llevarme allá, él me conoció con La Fórmula. Y cada vez que tiene un lugarcito en sus shows me llama. Y casi siempre he podido ir. Y así como yo he estado para ellos cuando necesitaban una banda urgente, ellos han estado para mí cuando no tenía nada. Y cuando me faltaba algún músico lo llamaba a él y me los conseguía y así fui conociendo a los chicos. Hoy, en percusión, tengo bajo, tengo congas, bongó, güiro y timbal. Hoy en día tengo cinco músicos tocando conmigo. Tengo mi grupo, que se llama “Proyecto Lara Agostina” y yo ahí les voy avisando fechas, trato de que sea con un mes de anticipación. Y casi siempre están. Las veces que no han podido, me recomiendan a alguien, así que estoy muy cómoda, por la buena predisposición de ellos.

    E.: También es todo un viaje hasta allá…

    L.A.: Sí, pero a mí me gusta. Tengo una persona fija con la que viajo hasta allá. Se llama Julio. Él también es una persona fundamental en este momento para mí. Siempre ha estado cuando he necesitado.

    E.: Tenemos dos personas muy importantes ahí entonces…

    L.A.: Sí, y ni hablar mi pareja Agustín. Él está absolutamente en todo, en cada decisión, me aconseja mucho, y tiene un muy buen ojo para las decisiones importantes que he tenido que tomar. Siempre he consultado con él. Y va a todos los shows que puede, así que ahí lo pongo a trabajar (risas). Es el encargado de las fotos, los videos.

    «Fue algo muy triste. Fue la primera vez que no podía entrar en mi rol de cantante.»

    Más que una voz

    Después de recorrer distintos proyectos, Lara tiene cada vez más claro qué artista quiere ser. Más allá de la música, habla de la relación con el público, del respeto por sus colegas y de la paciencia como parte fundamental del camino.

    E.: ¿Cómo te gustaría que la gente te identifique como artista?

    L.A.: Creo que soy una artista muy perseverante, soy muy dada con el público también. A veces termino de cantar y me llaman de alguna mesa para charlar y yo me quedo, me gusta mucho el contacto con el público. Me encanta. Por eso también voy conociendo mucha gente, soy muy carismática, me parece.

    E.: Y eso es muy importante en un artista, sobre todo de cuarteto, donde hay una interacción muy fuerte con la gente…

    L.A.: Sí, yo soy una persona que tiene sus días, tengo mi carácter, pero cuando me toca estar en ese rol, me cambia todo.

    E.: ¿Sentís que todavía tenés mucho para demostrar?

    L.A.: Sí, creo que todavía tengo mucho para dar al público. Todo esto lo hago con mucho respeto y mucho amor. Me fascina lo que hago, me cuesta mucho esperar a la siguiente fecha. Y trato de tomarlo con tranquilidad, pero siento que tengo muchas personas a las cuales llegar todavía.

    E.: ¿Y te interesan otros géneros? ¿Cumbia?

    L.A.: Sí, dentro de los shows siempre alguna que otra cumbia tiramos, porque a la gente le gusta y en un repertorio tan largo siempre hay lugar para la cumbia. También me gusta mucho lo melódico. En mi Instagram subo mucho melódico, pero capaz que es porque ahí podés mostrar mucho más tu voz. También últimamente me está interesando mucho el folclore. Por ahí se me complica un poco con una guitarra por ejemplo, porque estoy muy acostumbrada a la pista, pero me gusta.

    E.: ¿Cómo ves esto de abrirte camino en el cuarteto siendo tan joven y mujer?

    L.A.: Está muy complicado. Y más ahora que hay mucha competencia. Yo en realidad no le llamo competencia, yo les llamo colegas, siempre lo dije y siempre lo voy a decir. No busco competir, simplemente busco trabajar de lo que a mí me gusta. Soy muy feliz haciéndolo, y las cosas malas que se puedan hablar las dejo de lado.

    Y está muy complicado esto de meterme en el rubro yo sola. Porque cuando no tenés un representante o una productora se complica muchísimo, porque uno tiene que cargar con su preparación, con buscar las fechas, buscar los músicos, ensayar… está complicado. Y si bien en este rubro hoy en día hay un montón de mujeres, a veces se complica. También aprendí a esperar a que llegue mi momento. Porque cuando yo me fui de La Fórmula y me fui al nuevo proyecto de ´Ta Cheto, yo quería todo ya, me ganaba la ansiedad, y estar cinco meses sin tocar, fue durísimo. Y pensaba que quizá la vida me sacó de estos lugares porque yo necesitaba una pausa. Por un lado, esa pausa me complicó, porque me costó de nuevo volver a entrar. Así y todo, de todas las fechas que he tenido hasta ahora, ninguna las he ofrecido yo, siempre me han llamado. Primero fue en la Sumi, al otro día en Déjà Vu, y así se fue dando. Después me llamaron de Merlo, después de Mina Clavero. Y eso a mí me dio mucha fuerza, me hizo pensar que uno ha dejado algo bueno, para que sean ellos los que me llamen y no tener que ofrecerme yo. Y hoy en día no estoy teniendo tantos shows porque dejo que me llamen y así se vaya dando. Así que, en definitiva, agradezco esa pausa que la vida me puso, soy muy positiva y pienso que quizá fue para que llegue algo más grande. Pero sí, es complicado, siendo mujer y más al manejar todo sola, hay mucho trabajo detrás de todo esto.

    E.: ¿Y el tema de tu edad, sentís que te juega a favor o en contra?

    L.A.: Siento que estoy en una edad justa para comenzar con este camino solista. Y he ganado mucha experiencia, y eso me hace tener muy claro hoy en día qué quiero para mí y para mis músicos y qué no. Me sirvió mucho pasar por estas bandas, aprendí muchísimo.

    E.: ¿Cómo manejás el tema de las redes? La exposición, las críticas…

    L.A.: Críticas en redes no he tenido, una sola vez con grupo Evolución hicimos una reversión de un tema en inglés y un solo comentario dijo que no le había gustado, pero nada más. Así que por el momento la llevo bien.

    E.: ¿Y estás mucho en las redes?

    L.A.: Por ahí lo uso para subir fechas y nada más, de ahí le doy más un uso más personal, más relacionado a otros trabajos que tengo y ese tipo de cosas.

    E.: ¿Cómo fue la experiencia de tocar en la plaza Próspero Molina? ¿Qué significó para vos esa experiencia?

    L.A.: Fue muy lindo porque a nosotros nos tocó justo en el horario en que estaba lleno. Tengo una filmación ahí, de un tema que yo canto, le hago cantar al público y se escucha una cosa tremenda… Es algo imposible de olvidar. Fue un momento clave. Esa noche me acuerdo que fue de sorpresa Roma con su papá a vernos y fue un momentazo.

    «Estar cinco meses sin tocar fue durísimo.»

    Futuro, proyección y sueños

    A su corta edad, siente que todavía queda mucho por recorrer. Entre colaboraciones soñadas, metas personales y nuevos escenarios, mira hacia adelante con el entusiasmo intacto y la convicción de seguir construyendo su propio camino.

    E.: Y hablando un poco del futuro… ¿Cómo te ves? ¿Siguiendo con tu proyecto, te ves en alguna banda?

    L.A. Hoy estaría en otra banda solamente si apareciera una muy buena propuesta. No me volvería a arriesgar a quedarme sin nada. Hoy estoy muy enfocada en mi proyecto personal de Lara Agostina. Me encanta tener algo mío y que lo pueda manejar a mi gusto. Pero si llegara una propuesta de una banda que sea muy buena, que se manejen dentro de lo que yo espero y que tengan una muy buena productora, me la jugaría.

    E.: Si dentro de diez años volvemos a hacer esta entrevista, ¿qué te gustaría haber logrado?

    L.A.: Me gustaría en esa entrevista comentarte que estoy con mi banda propia, cien por ciento en vivo, y me gustaría decirte “grabé con La Konga”. Hoy en día son las dos cosas que más me gustaría poder alcanzar.

    E.: Ya que hablaste de La Konga, ¿con qué artistas te gustaría grabar?

    L.A.: La Konga, Magui Olave, Banda Mix. Euge Quevedo. En ese orden. Pero mi sueño, sueño con mayúsculas, es con La Konga.

    E.: Igual tuviste la oportunidad de cantar con Euge Quevedo, ¿no?

    L.A.: Con las tres. Con Euge Quevedo fue cuando vinieron a San Pedro. Fui con mi amiga Jimena, que fue la está desde el momento cero de mi carrera, que también ha sido fundamental para mí, y fuimos a ese baile. Y Me acuerdo que me dijo “querés cantar con Euge?”. “Obvio” le dije, y estuvo horas con un cartel que decía “Euge, Lara quiere cantar con vos”. Y Euge me hizo subir e hicimos el último tema. Subió también Martina López, que es otra artista de acá de la zona.

    E.: ¿Y con Magui Olave?

    L.A.: Fue cuando vino al castillo. Fui con mi amiga Jimena también, hicimos lo mismo, y la Magui no se hizo ni rogar, y subí. Me vino a buscar una de sus asistentes, dimos la vuelta y subí al escenario. Aproveché y me saqué una foto con Matías Suárez que estaba ahí, la hice bien completa. Me acuerdo que después subí esa historia a mis redes y me la compartió… Y con Vanesa, de Banda Mix creo que ya he cantado tres veces. El primer contacto fue cuando estaba en Grupo Evolución. Salimos de un show y nos fuimos a Pozo de la Pampa, donde estaban. Fue para un carnaval. Y yo estaba tan maravillada, me acuerdo que el hermano de ella que estaba en la banda también me llamó para una foto y fui y pude saludarla. Lloré y le expliqué que estaba en una banda de cuarteto de la zona, y me escuchó, me aconsejó… Y más adelante, cuando fui con Grupo Evolución a grabar a Córdoba, puse una historia y me la responden los músicos de Banda Mix. Me invitaron para esa noche a un baile donde tocaban. Lo charlé con los chicos de la banda y fuimos. Tuve que asegurarme primero de que realmente iba a tener esa posibilidad. Le escribí a Vane por Instagram y me dijo que sí, que me esperaba. Era un bar, y estaba lleno. Después de la primera selección me buscó el hermano y me dijo qué tema íbamos a hacer y que me iba a llamar ella. Después de eso, me acuerdo de que lloraba de la felicidad y no podía creer la cantidad de gente que se acercó a felicitarme. Me volví feliz a mi casa. Después volví a cantar en san Vicente, hace muy poquito que había sido mamá; y la última vez fue en Defensores.

    E.: Qué lindo que has podido cumplir varios de tus sueños… y has sido muy bien recibida del otro lado.

    L.A.: Sí, totalmente. Y con los chicos de La Konga no he tenido la posibilidad todavía, los estoy esperando (risas), pero sí he ido a verlos, he estado detrás del escenario con ellos, Diego, como siempre, súper amoroso, siempre me saluda con un beso y un abrazo. Se ha criado con mi mamá y mis tíos porque son vecinos, por eso está ese cariño, es muy cercano. También Nelson me recibe súper bien, me sigue en Instagram y también siempre ha sido súper bueno conmigo. Lo mismo con Ariel Melián, que es uno de los dueños de la banda, siempre ha tenido palabras muy lindas para conmigo y me felicitó cuando supo que estaba empezando mi proyecto solista. Así que tengo un gran cariño no solo por ellos como personas sino por la banda en sí. Y con Pablo es con el que menos contacto he tenido pero un día que pasé al camarín con un amigo que me hizo pasar, me dijo que me conocía, que sabía que cantaba, que se hablaba muy de mí ahí, nos sacamos la foto, así que todo súper bien. Diego siempre me pregunta por mí, cómo estoy… Nelson me ha preguntado por Roma (mi hija), porque la ha visto en mis historias…

    E.: ¿Cómo es compatibilizar tu vida de mamá, tu familia, tu trabajo, con la música?

    L.A.: Nunca se me complicó mucho con eso porque siempre tuve mucho apoyo de mi familia y de la familia del papá de mi nena también. Cuando necesité, cada vez que tuve un show, siempre conté con ellos. Y algunas veces que la tuve que llevar, me la han cuidado mis amigas ahí en el show, o la pareja de uno de los músicos, que se llama Valeria… y más de una vez se ha querido subir al escenario y estar ahí porque le fascina, tiene su micrófono de juguete, le encanta.

    E.: Y para ir cerrando… ¿Qué consejo le darías a alguien que recién comienza o que tiene sus miedos para arrancar?

    L.A.: Les diría que el primer paso es animarse. Segundo, hay que estar muy bien aconsejado, porque uno cuando hace lo que le gusta a veces se deja llevar por muy muchas cosas, te dejás versear, más cuando es la primera vez. Te pintan todo color de rosa y nunca se llega a eso. Por eso, estar aconsejado para saber dónde uno se mete o con quién. Es un rubro muy complicado.

    E.: ¿Y cuál ha sido el mejor consejo que te han dado?

    L.A.: Que me anime. Me pasó en mi tiempo final con La Fórmula, que recibí muchos consejos de gente muy grosa que me dijo “animate a estar sola, a hacer tu camino sola, con animarte no vas a perder nada”. Y yo soy una persona que me gusta vivir la experiencia. Por ahí puede que no me vaya tan bien, pero al menos lo intenté, y no me quedé con las ganas.

    E.: ¿Querés hacer algún agradecimiento?

    L.A.: Sí. Quisiera agradecer a las personas que nunca me dejaron sola, a quienes me apoyaron siempre. Mi familia y amigos que estuvieron ahí, pero especialmente a mi pareja Agustín, mi amiga Jimena, Rubén y Julio. También mi amigo Iván, es una pieza fundamental en este año como solista.

    «Mi sueño, con mayúsculas, es grabar con La Konga.»

    «Yo quiero ser ese tipo de artista, no solo por lo musical sino también como persona.»

    Ping Pong final

    • Edad: 22 años.
    • Clasificación vocal: medio (pero tengo varios alcances).
    • Un artista o banda que no dejás de escuchar: La Konga, Magui Olave, Banda Mix.
    • Un referente que te marcó desde chica: Abel Pintos. En todo lo que es melódico, Abel pintos.
    • Una canción que cantarías toda la vida: “Sueños rotos”, sin dudas.
    • Un escenario en el que soñás presentarte: me gustaría un Cosquín. Con La Fórmula estuvimos en un pre Cosquín, pero me gustaría estar en un Cosquín cuarteto.
    • Mate o café antes de subir al escenario: Últimamente agua, y últimamente también van los mates.
    • Si tuvieras que elegir, ¿tocar en un bar o en un gran escenario? La verdad me gusta más el bar, la cercanía del público. Hay como más intimidad.
    • ¿Qué no puede faltar en tu camarín antes de subir al escenario? El agua, la comida, si no no sirvo (risas)… También un enchufe: por el celular y también por la planchita, porque yo me maquillo y me plancho el pelo, entonces algo que no puede faltar es el enchufe.
    • Baile favorito para ir como público: Todo lo que tenga que ver con cuarteto…
    • Colaboración soñada:  La Konga. Principalmente me gustaría que fuera Diego o Nelson, sobre todo Diego, pero me gustaría que fuera alguno de ellos dos. O Magui Olave.
    • Un hobby: Soy moza, y me gusta, me gusta la cercanía con la gente. Y fuera de lo laboral, amo ser mamá. Es en lo que más disfruto delegar mi tiempo.
    • Comida favorita: Soy muy fan de los fideos con crema. Podría vivir a base de eso. (risas)
    • ¿Madrugar o trasnochar? Trasnochar.
    • Un miedo antes de cantar: El público. Porque no sabés qué público te va a tocar, cómo va a ser esa comunión con la gente. Me ha pasado en algunos lugares que cuesta que la gente salga a bailar. O en las cenas show, que se entiende, porque es más tranquilo, pero también cuesta.
    • Un sueño que todavía no le contaste a nadie: Quisiera ser pediatra. Amo muy mucho la pediatría. Dejaría todo por poder estudiar pediatría.
    • Un artista local que veas que tiene futuro: El Rodri. (Rodrigo Aguilera)
    • Para cantar, ¿música bailable o baladas? Me gusta lo melódico, pero depende: si es para un video, me gusta lo melódico; pero si es para cantarle a un público, el cuarteto o la cumbia.
    • ¿Alguna anécdota divertida en un concierto? No es algo mío, me va a matar Rodrigo (risas). Me acuerdo que estábamos en un show en Huber y a Rodrigo le entraron ganas de ir al baño. Tini le dijo “No! deja¡Te quedás en el escenario!” y él fingió que lo estaban llamando y fue al baño a hablar, supuestamente… (risas) Fue lo más gracioso que me pasó.

    Entre anécdotas, viajes, pérdidas, escenarios y canciones, la historia de Lara Agostina habla mucho más que de música. Habla de perseverancia. De aprender a esperar. Y de entender que, a veces, los mejores proyectos son aquellos que nacen cuando uno decide escribir su propia historia.

    Agradecemos a la heladería Crillón, de Villa Dolores, por brindarnos el espacio para realizar esta entrevista, y por el apoyo a estas iniciativas.

  • QATAR 2022

    QATAR 2022

    En el año 2022 se jugó el mundial número 22. En tierras orientales, Argentina volvió a la alegría. Después de años de frustraciones, el país que respira fútbol volvió a gritar campeón. Fue un mundial atípico, ya que se desarrolló, por primera vez en la historia, en los últimos meses del año. Allí, el calor fue uno de los grandes protagonistas, junto a Messi, que se coronó como el nuevo rey.

    Habían pasado de más de cuatro años desde el mundial de Rusia. Por cuestiones climáticas, la FIFA decidió que este torneo se jugaría, inéditamente, entre los meses de noviembre y diciembre, ya que en junio, el verano catarí hace imposible la práctica deportiva por las altas temperaturas. En este contexto, varias eran las selecciones que surgían como candidatas. La selección Argentina, luego de una renovación de jugadores y cuerpo técnico, había logrado torcer una larga historia de frustraciones y se había coronado en América después de 28 años. Además, la consagración en la Finalísima ante Italia en Wembley, le daba al combinado de Scaloni un prestigio que supo capitalizar para avanzar hasta la final en Lusail. Allí se encontró con el campeón Francia, candidato de hierro, en una final esperada por todos.

    El partido no decepcionó a nadie y fue, ante los ojos del mundo, la mejor final de la historia en campeonatos mundiales. Si bien no fue la de mayor cantidad de goles (Brasil-Suecia, el ’58, terminó 5 a 2), podemos decir que tuvo la mayor carga emotiva y de tensión, hasta el último minuto, con resultados cambiantes, goles en el alargue, y anotaciones de gran factura. En los penales, la justicia se hizo presente y, quien había sido mejor a lo largo de los 120 minutos se quedó con el ansiado trofeo.

    La sorpresa, una vez más, vino del continente africano. Marruecos desplegó un buen fútbol que le permitió llegar a la semifinal, donde cayó ante el poderío de Francia. Por otro lado, el crecimiento futbolístico de Croacia quedó plasmado una vez más, obteniendo el tercer puesto. Dos podios en los últimos dos mundiales para la joven selección europea. También hubo decepciones, como las de Brasil, Bélgica -eliminada en primera fase- o España; pero ninguna como la de Alemania que, por segundo mundial consecutivo, hizo las valijas en la fase de grupos.

    CURIOSIDADES

    • Francia cortó la mala racha de los campeones que no superaban la primera fase: Italia en 2010, España en 2014, Alemania en 2018 llegaron como los vigentes campeones y quedaron eliminados en fase de grupos. El equipo de Deschamps no solo superó esa barrera, sino que además estuvo muy cerca de obtener el bicampeonato.
    • Fue la tercera final de la historia que se definió por penales: Usa 1994, Alemania 2006 y Qatar 2022. La casualidad es que en el Brasil-Italia del ’94, la derrotada fue la que repitió final en 2006, con Francia. Y la derrotada de ese mundial fue la que repitió en este 2022, en Qatar.
    • Para quienes disfrutan de las comparaciones entre Messi y Maradona, podemos decir que, a nivel selección nacional, la copa obtenida por Lio iguala la marca de Maradona, al tener, cada uno, un mundial juvenil, un mundial de mayores y un subcampeonato. Sin embargo, el rosarino aventaja al Diego en que además, ha obtenido dos copas América y una medalla de oro en juegos olímpicos. Y si nos ponemos más finos, podríamos agregar la cantidad de goles, en la que Messi supera ampliamente a Maradona. De todos modos, es innegable el carácter simbólico de las hazañas maradoneanas, relacionadas con cuestiones políticas e identitarias del ser nacional, como aquel triunfo ante Inglaterra en México ’86.
    • El partido entre Marruecos y España, además de la emotividad de los penales, tuvo la fuerte carga política que arrastran ambos países por conflictos diplomáticos históricos. De alguna manera, la alegría marroquí fue un bálsamo para la triste historia de hostilidad y xenofobia.
    • Qatar se convirtió en el primer anfitrión que pierde el partido inaugural, al caer frente a Ecuador, en el cotejo que abrió el certamen.

    La canción del mundial fue «Hayya Hayya» que significa «Mejor juntos», interpretada por Trinidad Cardona, Davido y Aisha.

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 32
    Partidos: 64
    Goles: 172
    Promedio de Gol: 2.69

    GOLEADORES

    Kylian Mbappé (FRA) 8

    Lionel Messi (ARG) 7

    Julián Álvarez (ARG) y Olivier Giroud (FRA) 4

    POSICIONES FINALES

    1. Argentina
    2. Francia
    3. Croacia
  • RUSIA 2018

    RUSIA 2018

    El mundial que fue casi una Eurocopa. Con las selecciones históricas de otros continentes relegadas por malas actuaciones, el torneo estuvo a pedir de las potencias europeas. De esta manera, pudo coronarse una vez más Francia, después de aquella copa de hace veinte años, y luego de la frustración del mundial de Alemania, en 2006.

    La semifinal fue totalmente europea, con dos históricos, como Francia e Inglaterra y dos potencias en crecimiento, como Bélgica y Croacia. En la final Francia y Croacia regalaron un partido con muchos goles, algo poco común para las últimas finales: después de México ’86 no habían superado los tres tantos.

    Por el lado argentino, ese 2018 fue uno de los peores momentos para un equipo que llegó de la peor manera: varios directores técnicos, el arribo de Sampaoli, la clasificación agónica en Quito y un plantel que no pudo entenderse con el entrenador. Argentina clasificó milagrosamente a la segunda fase, y allí, Francia fue implacable con el combinado nacional. La era de los jugadores que habían llegado a tantas finales sin poder consagrarse, llegaba a su fin. Sin embargo, como en el ’74, la crisis argentina derivó en una reestructuración y en la llegada de un nuevo entrenador que, con el tiempo, llevaría a la selección a lo más alto.

    CURIOSIDADES

    • Con Alemania, vigente campeón, se repitió una vez más la increíble historia negra para los últimos ganadores: Italia, España, y ahora los germanos, debieron dejar el mundial en primera fase.
    • Argentina registraba en su historia más reciente dos arqueros suplentes que debieron ingresar por lesiones de los titulares. Recordemos la lesión de Pumpido en Italia ’90, que permitió el ingreso de Goycochea y el mito que nacía en aquella noche italiana. Más adelante en el tiempo, Abbondanzieri debió dejar su lugar a Leo Franco, también por lesión, en la eliminación ante Alemania, en 2006. Sin embargo, no existían antecedentes cercanos de un arquero argentino que dejara su puesto por una cuestión futbolística, como ocurrió en este mundial. Sampaoli pateó el tablero y sacó a Wilfredo Caballero para darle la titularidad a Armani. Los errores en los primeros dos partidos le habían costado caro al exarquero de Boca.
    • Otra curiosidad relacionada con Argentina fue que, una vez más, tuvo que enfrentar como rival de grupo a Nigeria, como ya había ocurrido en USA 1994, en Corea y Japón 2002, en Sudáfrica 2010, y en Brasil 2014. Dos viejos conocidos de los mundiales modernos.

    La canción del mundial se llamó «Live It Up». Fue elegida como el himno oficial de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018 y fue interpretada por Nicky Jam, Will Smith y la artista kosovar Era Istrefi.

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 32
    Partidos: 64
    Goles: 169
    Promedio de Gol: 2.64

    GOLEADORES

    Harry Kane (ING) 6

    Denis Cheryshev (RUS), Antoine Griezmann (FRA), Romelu Lukaku (BEL), Kylian Mbappé (FRA) y Cristiano Ronaldo (POR) 4

    POSICIONES FINALES

    1. Francia
    2. Croacia
    3. Bélgica
  • BRASIL 2014

    BRASIL 2014

    La edición número veinte trajo el mundial otra vez a Sudamérica. Treinta y seis años después del mundial ’78, esta vez fue Brasil el que organizó la máxima fiesta futbolística. Con gran colorido y fiesta en las tribunas, la tristeza inundó Brasil, y Argentina estuvo presente en el partido definitorio, aunque el resultado no fue el esperado.


    Intentando borrar el recuerdo oscuro del mundial del ’50, el local contaba en su cuerpo técnico con Luis Felipe Scolari, campeón en 2002, y Carlos Alberto Parreira, campeón en 1994. Pero nada de esto pudo evitar otro llanto brasileño. El 7 a 1 de Alemania en la semifinal representa, quizás, la mayor sorpresa en la historia de los campeonatos del mundo.
    Y hablando de sorpresas, la edición 2014 no estuvo exenta de resultados impensados. España, vigente campeón, dejó el certamen en primera fase, y lo mismo les pasó a dos grandes europeos como Inglaterra e Italia, que debieron resignar sus chances ante Uruguay y ante el ganador del grupo, la sorpresiva Costa Rica.
    Párrafo aparte para una destacadísima actuación de la Colombia de Pékerman, con la mejor campaña cafetera en un mundial. La selección Argentina logró romper la maldición de los cuartos de final y 24 años después del mundial de Italia, pudo avanzar y disputar el encuentro decisivo ante Alemania, como en aquel mundial. Aunque el partido fue parejo, terminó imponiéndose el que fuera, sin sobresalir, el mejor equipo. La selección de Joachim Löw fue la mejor expresión de juego en conjunto de todo el mundial.

    CURIOSIDADES

    • La temprana eliminación de España, vigente campeón, trajo el recuerdo de Italia en 2010 y de Francia en 2002, quienes también como últimos campeones, se despidieron luego de los tres partidos de la fase inicial.
    • El resultado de la final provocó gran tristeza al pueblo argentino y también a las estadísticas. Es que, con este título, Alemania rompió una regla histórica: por primera vez un país europeo ganó el mundial en América.
    • Con la victoria alemana, en cantidad de trofeos, Europa aventaja en dos a Sudamérica.
    • Dicen que la tercera es la vencida, pero Alemania tuvo que llegar a la cuarta semifinal consecutiva para recién poder gritar campeón.
      Holanda a su vez, con tres finales perdidas previamente, una vez más quedó en las puertas de la gloria y debió conformarse, en esta oportunidad, con el tercer puesto.

    La canción del mundial fue «We are one», interpretada por Pitbull, Jennifer López y Claudia Leitte.

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 32
    Partidos: 64
    Goles: 171
    Promedio de Gol: 2,67

    GOLEADORES
    James Rodriguez (COL) 6
    Thomas Mueller (ALE) 5
    Lionel Messi (ARG) 4

    POSICIONES FINALES

    1. Alemania
    2. Argentina
    3. Holanda
  • SUDÁFRICA 2010

    SUDÁFRICA 2010

    Este fue el primer mundial jugado en el continente africano. Sudáfrica hizo una inversión millonaria para acondicionar los estadios de las 10 sedes que presentó. El torneo tuvo características inéditas, no sólo por el continente que lo albergó sino también por su campeón. La mejor selección del mundo del momento, que nunca había tenido actuaciones destacadas en las distintas ediciones, en esta oportunidad, pudo hacerse con la esquiva coronación. La decepción fue otra vez para Holanda que sumó su tercera final perdida, y una vez más quedó en las puertas de la gloria.


    Para Argentina tampoco fue un mundial más, porque el gran ídolo Maradona retornaba a la selección, esta vez, para hacerse cargo de la dirección técnica. Sin embargo, la emotividad de su presencia no logró infundir el suficiente nivel futbolístico en un equipo que cayó implacablemente ante Alemania, otra vez, en cuartos de final. Para la posteridad quedará el valor simbólico que tuvo la unión en un mismo mundial de los dos mayores emblemas de la selección nacional como lo son Messi y Maradona. Además, Diego, le dio al joven Messi la capitanía del equipo, buscando el liderazgo que aún Lio no había podido desarrollar.

    El último campeón, Italia, no pudo legitimar lo hecho cuatro años antes y quedó eliminada en primera fase. Para muchos, esto significó un acto de justicia que le llegó al mezquino juego italiano.
    La gran sorpresa fue Uruguay, que alcanzó el cuarto puesto y retornó a los primeros planos después de sesenta años de su última actuación destacada, el “maracanazo” del ´50.

    CURIOSIDADES

    • Sudáfrica, a pesar del apoyo de su gente, no pudo aprovechar su localía y se convirtió en el primer anfitrión que no logra superar la primera fase.
    • Una nota de color que dejó el certamen fue la aparición de las vuvuzelas, ese instrumento de viento característico de Sudáfrica y que se popularizó durante el desarrollo de esta competición.
    • Ésta fue la primera vez que una selección europea gana el mundial fuera del viejo continente. Por otra parte, es la segunda ocasión en que europeos y sudamericanos no se alternan en la consecución de los títulos: en la primera oportunidad, Brasil consiguió el título en Suecia 1958 y repitió en Chile 1962. Ahora, fue Italia quien ganó en Alemania 2006 y España sumó un nuevo palmarés para Europa cuatro años después.

    La canción del mundial fue «Wavin’ Flag», interpretada, en la versión que sumó el idioma español, por K’naan y David Bisbal. Recordada canción que llena de nostalgia a más de uno.

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 32
    Partidos: 64
    Goles: 145
    Promedio de Gol: 2.27

    GOLEADORES
    Diego Forlan (URU) 5
    Thomas Mueller (ALE) 5
    Wesley Sneijder (HOL) 5

    POSICIONES FINALES

    1. España
    2. Holanda
    3. Alemania

  • ALEMANIA 2006

    ALEMANIA 2006

    Después de 32 años, Alemania volvía a organizar un mundial. Ahora, Franz Beckenbauer no estaría como jugador ni como entrenador, pero sí desde el nivel directivo en el comité organizador. Sin embargo, esta vez la suerte no fue la misma que en el ’74. Una Italia sin brillo y con un juego pragmático se llevó la copa ante un combinado francés que tampoco brillaba como el de 1998, pero que igualmente reunía mayores méritos.


    Tras avanzar las distintas fases sin grandes merecimientos, la selección italiana debió enfrentar a la local Alemania en semifinales. Fue entonces que pudo sacar a la relucir su prestigio para avanzar merecidamente al partido definitorio. La final parecía favorable a los franceses hasta que el cabezazo de Zidane a Matterazzi dejó a los galos con diez jugadores. Así, se llegó a la definición por penales, por segunda ocasión en la historia, después del Brasil – Italia del ’94. Esta vez fue el desquite para los “azzurri”.

    La selección de Néstor Pékerman será una de las más recordadas, por su juego y sus grandes figuras. Sin embargo, no pudo superar la fase de cuartos de final, cuando se le escapó, inmerecidamente y por muy pocos minutos, el partido ante Alemania, en Berlín. La lesión de Abbondanzieri propició el ingreso del suplente Franco, quien no pudo ante el implacable Klose. En los penales, los germanos fueron más certeros y aquella selección de Riquelme, Saviola, Crespo, Aimar, Ayala, Sorín, y un joven Messi, entre sus principales figuras, debió hacer las maletas. Se le recriminó al entrenador, por muchos años, la salida de Riquelme y el no ingreso de Messi en ese último choque ante el local.
    Como contrapartida, el mayor éxito argentino no vino de su selección sino de su representante en el arbitraje. Horacio Elizondo fue seleccionado para dirigir el partido inaugural entre Alemania y Costa Rica, y sus buenas actuaciones lo llevaron a regir el juego también en la gran final. Por último, como no podía ser de otra manera, fue elegido el mejor árbitro del campeonato del mundo. Una actuación impecable del compatriota.

    CURIOSIDADES

    • En 1990, en Italia, Alemania se llevó el título y los locales debieron conformarse con el tercer puesto. Dieciséis años después, en Alemania, Italia se llevó el título y los locales debieron conformarse con el tercer lugar. Una nueva curiosidad que nos ofrece la historia.
    • A partir de este mundial, el último campeón debió disputar la eliminatoria y ganarse la clasificación, ya que la FIFA decidió que la única plaza de oficio, a partir de ahora, sería para el país organizador.
    • Otra curiosidad relacionada al campeón es que este título para Italia marcó también lo que fue su última actuación «decente». Luego de eso, vinieron dos eliminaciones en fase de grupos y a partir de allí, nunca más pudo clasificar a un mundial.

    La canción del mundial se llamó «El tiempo de nuestras vidas» y fue interpretada por Il Divo y Toni Braxton.

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 32
    Partidos: 64
    Goles: 147
    Promedio de Gol: 2,30

    GOLEADORES
    Miroslav Klose (ALE) 5
    Hernan Crespo (ARG) 3
    Thierry Henry (FRA) 3

    POSICIONES FINALES

    1. Italia
    2. Francia
    3. Alemania

  • COREA-JAPÓN 2002

    COREA-JAPÓN 2002

    Un certamen histórico por varios motivos. En primer lugar, era la primera vez que el continente asiático le abría sus puertas a la máxima competición futbolística. En segundo lugar, por primera y única vez hasta el momento, dos países se unían para convertirse en coorganizadores.


    El mundial de Corea del Sur y Japón dejó algunos momentos que serán largamente recordados. Por ejemplo, en primera ronda se dieron las insólitas eliminaciones del campeón Francia y de la Argentina de Marcelo Bielsa, equipo casi insuperable en la fase previa y candidato de hierro. Tampoco podemos pasar por alto la llegada a semifinales de dos “cenicientas”: Corea del Sur y Turquía. Sin dudas, un campeonato exótico como pocos.


    Por otra parte, a la magnificencia de los estadios se sumó una cultura y una atmósfera nuevas para la historia de los mundiales. En ese contexto de atipicidades, la final desentonó, porque estuvo dentro de lo más clásico y previsible: Alemania – Brasil. Los sudamericanos, con solvencia y después de una eliminatoria sufrida, ganaron con claridad y llegaron al tan ansiado pentacampeonato. De esta manera, Luis Felipe Scolari, habiendo formado un equipo con estrellas como Ronaldinho, Ronaldo, Rivaldo, llevó a Brasil a su tercera final consecutiva, y a su segunda copa en doce años.

    CURIOSIDADES

    • La sorpresa del mundial vino, otra vez, del continente africano: Senegal, que hacía su debut mundialista, terminó entre los ocho mejores. Como Camerún en 1990, los africanos superaron a Francia, el último campeón, en el partido inaugural y cumplieron luego una tarea más que digna. El fútbol africano, como en los últimos mundiales, volvía a dar muestra de su crecimiento.
    • Además, Francia se convirtió en el campeón vigente de más pobre campaña: eliminado en primera fase, con un solo punto cosechado y ningún gol anotado. Impresentable y decepcionante.

    La canción oficial la cantó la estadounidense Anastacia y se llamó «Boom».

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 32
    Partidos: 64
    Goles: 161
    Promedio de Gol: 2,52

    GOLEADORES
    Ronaldo (BRA) 8
    Miroslav Klose (ALE) 5
    Rivaldo (BRA) 5

    POSICIONES FINALES

    1. Brasil
    2. Alemania
    3. Turquía

    También es recordada una canción que se tomó como himno oficial de la copa mundial del año 2002. Fue compuesta por el teclista y compositor griego Vangelis, y su nombre es «Anthem».

  • FRANCIA 1998

    FRANCIA 1998

    Sesenta años después, la tierra de los galos recibía nuevamente a la mayor competencia futbolística. La selección local, luego de la frustración por la ausencia en Estados Unidos, comenzaba una nueva etapa, la era de la diversidad, a través de una mayor inclusión de futbolistas de origen africano o árabe, que le permitió tener una mayor competitividad y lograr a partir de ese momento, dos mundiales y dos subcampeonatos, en siete torneos disputados, además de copas europeas.

    El mundial de Francia marcó una nueva etapa en la historia de los mundiales. Por primera vez y hasta 2022, el número de equipos ascendió a 32, divididos en ocho grupos de cuatro. Se dispuso de diez sedes y se construyó un magnífico estadio, el Stade de France, que serviría de escenario tanto a la ceremonia inaugural como a la gran final. Allí, Brasil, como último campeón, abrió el torneo frente a Escocia. Y allí también vio pasar la oportunidad del pentacampeonato, en la final ante los locales.
    Francia fue el merecido campeón, con un equipo sólido y ofensivo, con Zidane en su esplendor, se dio el lujo de golear al vigente campeón, con todos los condicionamientos físicos y psíquicos que supone una final.
    La sorpresa la dio Croacia, joven país, que en su primera participación mundialista, se subió al podio y tuvo entre sus filas al que sería el goleador de la competición: Davor Suker.

    La selección argentina, comandada por la dirección técnica de el bicampeón del mundo, Daniel Passarella, tuvo una muy buena fase de grupos, pero cayó agónicamente ante Holanda en cuartos de final, y debió postergar el sueño de la tercera estrella. Sin embargo, la alegría que no se olvidará jamás fue la eliminación a Inglaterra en octavos de final, luego de un empate a dos. La tanda de penales clasificó al equipo argentino, de la mano de una destacada actuación de su arquero Carlos Roa, conteniendo dos disparos.

    CURIOSIDADES

    Un dato llamativo es que Francia se hizo con su primera estrella mundialista, la que no había podido conseguir en 1938 también como anfitrión. Justamente, fue la primera consagración de un país organizador después de Argentina ´78, y la última hasta el día de hoy, a pesar de dos anfitriones de jerarquía en los años posteriores, como Alemania y Brasil.

    Por el lado sudamericano, fue un gran mundial de Chile, con la recordada dupla Sa-Za (Salas, Zamorano). Paraguay, también tuvo una participación digna de la mano de Chilavert, quedando afuera en el último minuto del alargue ante el futuro campeón y local Francia.

    En el área musical, es recordada por todos una de las canciones más icónicas de los mundiales, como lo es «La copa de la vida», interpretada por el portorriqueño Ricky Martin.

    También se cantó, como himno del mundial «Le cour del grands», de Youssou N’dour y Axelle Red, en el sorteo realizado unos meses antes de la competición y en la ceremonia de inauguración.

    ESTADÍSTICAS

    Selecciones: 32
    Partidos: 64
    Goles: 171
    Promedio de Gol: 2,67

    GOLEADORES
    Davor Suken (CRO) 6
    Gabriel Batistuta (ARG) 5
    Christian Vieri (ITA) 5

    POSICIONES FINALES

    1. Francia
    2. Brasil
    3. Croacia
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