Continuando el diálogo con Fernando Fuglini, surgió un tema polémico y que, sin dudas, está afectando a la industria nacional en general. El día anterior a la entrevista con el dueño de Dalemás, La Voz del interior sacó una nota donde se hablaba de una polémica compra de pelotas a fábricas de Pakistán por parte de YPF. ¿Cómo se entendía que la empresa petrolera estatal comprara pelotas en el exterior, en detrimento de la propia industria argentina?
ENTREVISTADOR: – Me decías que es un momento complicado. ¿Por qué?
FERNANDO FUGLINI.: – Está entrando mucho importado, y se hace imposible competir. A nosotros una pelota nos cuesta $220 y las importadas entran por $70. Son tres por una. ¿Qué le vas a reclamar a YPF? Le conviene toda la vida. Yo haría lo mismo.
E.: – ¿Dónde se produce la diferencia?
F.F.: – Yo estuve en Pakistán, sé de lo que hablo. Hay mucho trabajo esclavo allá. Trabajan muchísimas horas por dos monedas. Imposible competir.
Trabajadores pakistaníes.
E.: – Esta situación empezó hace poco…
F.F.: – Sí, con el nuevo gobierno. (Aquí hace referencia a los inicios de la gestión del presidente Macri) Y con esto no me estoy poniendo a favor ni en contra de nadie, no me meto con Ningún gobierno, pero es una realidad.
E.: – ¿Cómo se sigue en estos casos?
F.F.: – No es lo que queremos, pero estamos analizando la posibilidad de empezar a importar para poder competir.
En definitiva, cuando se toman medidas proteccionistas del mercado interno y de la industria nacional, los economistas liberales salen al cruce, pero es el trabajo de la gente el que sufre las consecuencias de este tipo de aperturas.
Nos despedimos de Bell Ville con una gran experiencia, un hermoso recuerdo y el orgullo de que en nuestra querida provincia tengamos a la cuna misma de una pasión de multitudes: el fútbol y la pelota -desde 1931-, de Córdoba al mundo.
Esta nota fue publicada en la edición impresa en 2017. Ver el comienzo de la entrevista a Fernando Fuglini en la nota titulada La histórica fábrica “Dalemás”.
En el mes de octubre de 2016 el Congreso de la Nación declaró oficialmente a Bell Ville como capital nacional de la pelota de fútbol, por ser la cuna de la pelota de fútbol sin tiento, tal como se la conoce hoy, y tener además la mayor producción de pelotas de fútbol de todo el país. El reconocimiento oficial nacional parece quedar chico y por eso todos la reconocen como la capital mundial.
La ciudad de Bell Ville está ubicada en el sudeste de nuestra provincia, es cabecera del departamento Unión y se encuentra a unos 450 kilómetros de la ciudad de Villa Dolores.
¿Por qué ha sido declarada por unanimidad como la capital de la pelota de fútbol? Resulta que allá por el año 1931, tres ciudadanos bellvillences: Luis Polo, Antonio Tosolini y Juan Valbonesi, diseñaron y concretaron un invento que revolucionaría el mundo del fútbol a nivel mundial: la pelota de fútbol sin tiento, también llamada “superball”. Cuentan los memoriosos que antes, aquella pelota con tiento tenía dificultades en el pique, en el equilibrio y producía lesiones, por ejemplo al cabecear. De allí que muchos futbolistas acostumbraran a usar boinas, como puede apreciarse en alguna imagen del fútbol en los comienzos del siglo XX.
Severino Varela (futbolista uruguayo.Estadio del Club Bell.Sede social del Club Bell.
El invento bellvillense comenzó a recorrer el mundo y rápidamente fue adoptado por las principales ligas del planeta. Según crónicas de la época, para el mundial de Italia de 1934 ya se usó la Superball, lo cual consta en documentos de envío de pelotas de la AFA a Italia.
Además, la importancia de la ciudad no queda en el invento sino que también fue Bell Ville cuna de la primera fábrica de pelotas del país, y hoy en día, funcionan más de diez fábricas donde se producen de manera artesanal los esféricos para los clubes más importantes del país y para distintas ligas.
El Manifiesto viajó a Bell Ville y pudimos conocer una de las fábricas históricas del país: la firma Dalemás, que además cuenta con otro récord mundial.
Fuimos recibidos por Fernando Fuglini, dueño de una empresa histórica para la provincia y el país. En sus oficinas podemos ver parte de una enorme colección de pelotas, indumentaria deportiva, fotografías, notas de diferentes medios… un lugar de encanto para un verdadero futbolero o amante del deporte en general.
ENTREVISTADOR: – ¿Cuándo comienza Dalemás?
FERNANDO FUGLINI: – En el año 1965 y es la segunda empresa de producción de pelotas de fútbol, después de la emblemática “Superball”. Es la más antigua de todas las que quedan en el país. Mi viejo arrancó con esto cuando tenía una tornería, hasta que las ventas y el tiempo que esto le demandaba lo obligó a decidirse por una actividad. Y se quedó con la fábrica de pelotas de fútbol.
E: – ¿Y actualmente cómo va la fábrica?
F.F.: – Es un momento complicado para la economía argentina, en casi todos los rubros, pero aquí estamos, la estamos peleando. Tenemos publicidad en muchos medios, tratamos de estar en los más importantes; estamos en “Estudio fútbol” de TyC, en “Tocala”, en “Rabona”. Son programas de gran difusión y eso ayuda.
E.: – Y veo que hay de todo tipo de pelotas…
F.F.: – Nosotros hacemos pelotas desde la N°1 a la N°5, también hacemos de vóley, básquet, handball, rugby, fútbol de salón, pelotas publicitarias para distintas campañas…
E.: – ¿Todo el trabajo se hace aquí en la fábrica?
F.F.: – No, porque se hace una parte y después tenemos costureros que trabajan en sus casas, porque es todo un trabajo artesanal.
E.: – Dalemás tiene también un récord Guiness…
F.F.: – Así es. La mayor colección de pelotas de fútbol del mundo. Son más de cuatro mil pelotas, todas distintas. Tenemos todas las pelotas de todos los mundiales, camisetas, ¡un montón de curiosidades!
E.: – ¿Es un museo?
F.F.: – Un museo itinerante. Hemos viajado a Córdoba, a Buenos Aires. Acá en Bell Ville no está expuesto, pero sí viajamos.
E.: – ¿Y hay algún otro proyecto para el Guiness?
F.F.: Tenemos pensado y lo vamos a hacer este año: la torta más grande con forma de pelota y la camiseta con más publicidades, vamos a ver si podemos concretarlo.
Las leyendas de nuestra zona son parte de nuestra identidad y de nuestras raíces. Compartimos una breve narración sobre el origen de una de las tantas maravillas naturales de nuestro valle y nuestros cerros, en este caso, el conocido “Champaquí”.
El cerro Champaquí es el de mayor altura del sistema orográfico cordobés, con 2890 metros. Forma parte de la cadena montañosa conocida como Sierras de los Comechingones, que actúa como divisoria del sistema hidrográfico de la región. Es el punto preferido por los montañistas de la provincia, y a él se puede acceder desde el valle de Calamuchita o desde Traslasierra.
En la edición del suplemento “Temas” del diario La vos del interior (31/10/1993), José Tomás Oneto cuenta la siguiente historia:
“En el punto más alto del Champaquí, en una zona que ofrece una pequeña llanura, existe una hoya, de no mucha profundidad, que con el tiempo fue adquiriendo forma de laguna. Todo por un proceso de corrosión a través de siglos, por numerosos arroyos que volcaron sus cursos en esa hoya.
Sobre el espejo de agua que entrega la laguna, es que se ha tejido la leyenda del hada de la laguna. Al caer la tarde tiene lugar lo que los lugareños han considerado como milagro. Ocurre que el vapor de agua que se levanta, llega a conformar algo parecido a una túnica sutil, de tonalidad blanquecina. Aparición etérea que, a medida que se proyecta hacia el firmamento, se va desvaneciendo no sin antes haber tomado diversas formas, entre ellas una que ha calado hondo entre los serranos más antiguos de Calamuchita. Es la del “hada del Champaquí”, definida su forma por la leyenda, toda vez que entre las distintas figuras que entrega ese halo vaporoso sobre las aguas, la de esta hada se distingue por su larga cabellera cayendo sobre la túnica blanca.
Esa fantástica aparición transita con paso leve sobre las aguas, hasta llegar a la orilla y allí sentarse sobre un banco de piedra que -han dicho los remotos lugareños- una mano providencial ha colocado para su descanso.
¿Te gustó esta historia? Podés leer también la Leyenda del cacique Milac Navira, sobre el origen de los principales ríos de Traslasierra.
Villa de Las Rosas cuenta con uno de los atractivos culturales más importantes del valle. Construido a pulmón, este mini museo guarda la esencia y parte de la historia del pueblo y sus alrededores. Allí encontramos restos arqueológicos, minerales y diferentes artesanías, obras del fundador.
Nos trasladamos hasta El Valle y fuimos recibidos con gran amabilidad por Don Alfredo Leyría. De sus palabras brotan sabiduría, sencillez, experiencia y la historia misma del lugar que habitamos.
ENTREVISTADOR: -¿De dónde surgió la idea de este museo? ¿Siempre le interesó este ámbito?
ALFREDO LEYRÍA: -Sí, siempre me interesó, e iba juntando cosas que encontraba en esta zona. En senderos, arroyos, donde ha habido grandes asentamientos, cementerios, enterratorios. Y mi idea es más que todo preservar y revalorizar las cosas que he encontrado, que son restos de los indios que han vivido en el lugar, como los comechingones. Aquí en los alrededores he ido recolectando y coleccionando, hasta que pude armar este saloncito, que pude construir yo mismo porque soy albañil también.
E.: -¿Qué podemos encontrar aquí de aquellas culturas?
A.L.: -Por ejemplo, piedras talladas, boleadoreas, morteros, hachas, conanas donde desgranaban el maíz y otros frutos que tenían para su alimentación. ¡Y se nota que han sido usadas!
E.: -¿Cuándo empezó a funcionar el museo?
A.L.: – Aquí en el acta de fundación se puede leer “A 20 días del mes de diciembre de 2008 (…) inaugurar en el día de la fecha antes mencionado y declarar de interés municipal por el Honorable Concejo Deliberante al mini museo arqueológico y de exposición de minerales…”. Esa es la fecha en que lo inauguramos pero ya de muchos años anteriores yo venía recolectando cosas. Todo cuesta y es cuestión de tiempo.
E.: -Han venido visitantes de todo el país, me imagino…
A.L.: -Acá he tenido visitantes, no todos los días obviamente, pero más en épocas de vacaciones sobre todo, hasta de Rusia, Italia, Kenia, y Estados Unidos también. Es lo que recuerdo en este momento.
E.: -¿Cree que debería ser más promocionado este espacio?
A.L.: -En su momento he hecho folletos y hasta publicidad por internet. Además, este lugar ha sido reconocido por la Organización de museos de Mina Clavero, de toda la zona y de Córdoba. También durante el año vienen a visitarme diferentes escuelas, de la zona y de otros lugares, o a veces me han invitado a dar alguna charla sobre mis conocimientos en estos temas.
E.: -Actualmente ¿cómo es el precio de las entradas?
A.L.: -Bueno, no tengo precio fijado sino que acepto lo que puedan darme a modo de colaboración, para la mantención del museo. Lo mismo para cuando vienen las escuelas.
E.: -Hay un libro muy interesante sobre su historia, la historia del pueblo…
A.L.: -Sí, la gente del museo del Instituto (Museo Popular “Nicasio Pérez” de Villa de Las Rosas) vino, me hizo los reportajes, grabaron, filmaron y finalmente quedó todo pasado en limpio en ese libro, que está también aquí en el museo. Y ha sido repartido en Villa Dolores, en la zona y hasta en Córdoba.
Libro sobre la vida de Alfredo Leyría e historia de Villa de Las Rosas.
E.: -¿Cuándo fue editado?
A.L.: -El año pasado, es nuevo…
E.: -Volviendo al contenido del museo, podemos encontrar minerales también, ¿no?
A.L.: -Sí, acá tenés minerales de la región.. Distintas clases de cuarzo, de berilo, cal viva, que antiguamente venía en piedra, mica, granate, espodumeno… de este mineral obtienen la grasa de litio que usan como lubricante.
Trabajé muchos años en las minas entonces fui conociendo las formaciones tanto internas como externas de las piedras, hasta llegar a clasificar todo esto y tener este muestreo.
E.: -¿Quién hace el mantenimiento? ¿Usted solo?
A.L.: -Sí, es tan chico que no es tan difícil tampoco. A veces me ayudan algunos familiares pero en general lo mantenemos nosotros, en lo que podemos.
E.: -¿Qué sueña para el futuro del museo? ¿Qué le gustaría que pasara en cincuenta años más, por ejemplo?
A.L.: -Depende no solo de mi familia que esto no quede en el tiempo y que no se tire todo. Ojalá se le dé valor, como ahora en el Instituto (colegio secundario), que están armando también un museo… Y con el tiempo, alguien tendrá que hacer algo.
E.: -¿Cuál es la importancia de un museo?
A.L.: -Yo creo que lo principal, el fin principal de un museo es conservar las cosas que han sido de los antepasados, de cualquier cultura y de cualquier rubro. No es un fin comercial, sino mantener y reconocer que son cosas que en la actualidad también hacen a la cultura de un pueblo.
Altamente recomendable, para el turista y para el nativo. No deje de visitar este monumento a la historia regional.
(Nota publicada en el año 2016, en la edición impresa. Hoy lo republicamos con la idea de mantener vida la memoria de Don Alfredo y que su obra no quede en el olvido.)
Leé más sobre Traslasierra y su cultura en las secciones Cultura y Historia.
Volvimos a Nono, al museo Rocsen, esta vez, no para hablar de la gigantesca obra histórica, sino de la amistad que supo tener el gran Santiago Bouchon con el personaje que hoy homenajeamos.
ENTREVISTADOR: -¿Cómo conoció a Illia?
SANTIAGO BOUCHON: -Lo trajo un amigo en común que era el Cholo Vila, de la familia del hotel Vila en Mina Clavero. Estuvimos conversando un largo rato.
Primero lo conocí como un simple ciudadano argentino, no como presidente. Y ya como presidente, siempre me han gustado su personalidad, su sencillez, corrupción cero, humildad diez puntos. Como médico, salía a las tres de la mañana en bicicleta para atender a un paciente gratuitamente.
E.: -¿O sea que ya era presidente cuando lo conoció?
S.B.: No, fue después de haber sido presidente. Él me dijo que tuvo mucha suerte de que no lo hayan matado. Atacó a los laboratorios con la ley de medicamentos. Y lo han barrido.
Don Arturo me reconoció que desde el punto de vista puramente político tenía algunas falencias, su formación era de médico, pero tuvo corrupción cero, dejó al país parado. Él no le gustó al sistema.
E.: -Su hijo Leandro destacó la honestidad intelectual de don Arturo…
S.B.: -Vivía de acuerdo con sus convicciones y eso es lo que yo busco siempre en la vida de los grandes personajes. Hay gente que vive contrariamente a lo que pregona: las grandes incoherencias… En cambio, don Arturo no dejó de cumplir algo que prometió.
E.: -¿Cómo era en el trato personal?
S.B.: -Sumamente sencillo, para hablar, para vestir, para tratarte. Sumamente amable. A mí me trató como si yo fuese una persona más importante; y era mucho más importante él… Esta sencillez la encontré en Picasso, Louis Amstrong, la humildad de los grandes de verdad.
E.: -En un momento, desde muchos medios se lo pintó como un tipo débil, ineficiente, cuando en realidad era demasiado fuerte, como para tomar las medidas que tomó…
S.B.: -Totalmente. Son los medios de desinformación que están vendidos al sistema, como el grupo Clarín ahora, que desvirtúa absolutamente todo. Empezaron a tirarlo abajo, lo trataron de tortuga, cuando en realidad no vacilaba, tenía una autoridad real, la que hay que tener.
E.: -¿Alguna vez pudo hablar con él sobre ese papel nefasto que cumplió parte de la prensa?
S.B.: -No, no. No hablábamos temas sociales de fondo, estructuras sociales.
E.: -Para ir terminando, en la entrada del museo me contaba que está el árbol llamado Arturo. Cuéntenos sobre eso…
S.B.: -El día que iba a colocar la placa en el tala, llegó toda una comitiva de radicales. Y les dije “No, señores, disculpen. El homenaje es al personaje, no a un partido político sectorial”. Una de las frases más profundas de Illia fue: “Soy más argentino que radical”.
E.: -Primero la patria…
S.B.: -Seguro, eso lo tenía claro.
E.: -¿Cuánto tiempo tendrá este árbol?
S.B.: -Muchos años, muchísimos… Más de cien, seguro.
Una hermosa charla que termina de pintar con precisión la figura de este gran personaje argentino. Estamos en condiciones de decir que fue, por su ética, su moral, sus convicciones, su firmeza y su valentía, uno de los mejores presidentes que ha dado este país.
(Nota publicada en el año 2016 en la edición impresa. Hoy homenajeamos no solo a Arturo Illia sino también al fundador del museo, dejando su palabra publicada para la posteridad en este medio digital.)
A cinco kilómetros de la ruta provincial 14, en la localidad de Nono, se encuentra uno de los monumentos a la historia más grandes del país y del mundo. Y es nuestro. Estuvimos con su dueño y fundador, Santiago Bouchon y te mostramos su obra.
El museo Rocsen es uno de los monumentos más grandes a la cultura, al arte y al conocimiento. Estamos hablando de un verdadero patrimonio de nuestro valle transerrano. Su dueño y fundador en Juan Santiago Bouchon y El Manifiesto no ha podido de dejar de mostrar su palabra y la sapiencia de este gran museólogo. Nos trasladamos a Nono y tuvimos la grata posibilidad de conocer la amabilidad de la gente del museo y obviamente, de don Santiago.
ENTREVISTADOR: – ¿Por qué Rocsen?
SANTIAGO BOUCHON: – El nombre del museo significa “roca santa” en celta. Recuerda con afecto un lugar y un pasado familiar.
E.: – ¿Cómo llegó a elegir Nono, Traslasierra, entre tantos lugares en Argentina?
S.B.: – Recorrí parte del mundo y toda la Argentina, y me maravilló la formación montañosa precámbrica y el microclima ideal para poder instalarme definitivamente y dedicarme al proyecto soñado del museo.
E.: – ¿Cuándo soñó o imaginó por primera vez esta idea?
S.B.: – Desde la edad de tres años, porque se nace con una vocación. Y a los ocho años ya tenía la idea fija del museo. Después hice tres facultades en París.
Por eso, desde la guerra del cuarenta afirmo todos los días que no hay ningún conflicto que justifique la muerte de un solo ser humano.
E.: – ¿Por qué deberíamos fomentar la visita y la actividad de los museos? ¿Cuál sería hoy su importancia?
S.B.: Siempre, y hoy más que nuca creo en el amor, la paz y la cultura para solucionar los problemas entre los seres humanos. No creo en ninguna forma de agresión porque engendra más agresión. Entonces la cultura y la educación son nuestro derecho más absoluto, por eso recibo a las escuelas gratuitamente. Y por eso es polifacético, para llegar a un máximo de sensibilidades. Y tomándolo desde otro nivel, considero que todo es parte de todo, estamos más intercomunicados de lo que creemos. Entonces mi museo es un intento de sincretismo universal: la unión de todas las disciplinas.
Transformamos nuestro planeta en un basural. Los autos están hechos para durar cada vez menos. Se tira todo. En cambio, nosotros guardamos de todo. Todo es interesante. Y es muy bueno no perder la capacidad de asombro. Tengo 88 años y no pierdo ese asombro por las cosas, cada día estudio más y aprendo más.
E.: – Y está bueno poder transmitir eso también a los más chicos…
S.B.: – A eso lo hago varias veces por día.
E.: – ¿Por qué no se les cobra a las escuelas por visitar y conocer el museo?
S.B.: – No quiero interponer el dinero en mi relación con la juventud y poner precio al acceso al conocimiento. La educación no puede ser sectorial ni elitista.
E.: – Llama mucho la atención y seguramente ya le habrán preguntado por la confección de la fachada del edificio…
S.B.: – Es mi manera de dar un mensaje de paz: ningún César, ningún Napoleón, ningún Bush; únicamente humanistas, pacifistas. Porque soy veterano de la guerra del cuarenta y nuestro trabajo era salvar, no matar gente. Por eso me enrolé en una organización paralela a la Cruz Roja, que no daba abasto. Ochenta millones de muertos para enriquecer a algunos…
E.: – Desde que empezó con el museo y a medida que pasan los años, ¿siente que el interés de la gente ha sido cada vez mayor, menor o se mantiene?
S.B.: La respuesta ha sido sorprendente, de todas las edades y de todo tipo de formación.
E.: – Usted creó la palabra “polifacético”…
S.B.: – La palabra consagrada es “multidisciplinario”, pero es difícil de pronunciar y no tiene musicalidad, por eso tomé dos raíces latinas y la formé. Y hoy se usa en otras partes del mundo.
E.: – ¿Extraña Francia?
S.B.: – Tengo muy buenos recuerdos… pero también muchos malos, estuve debajo de 32 bombardeos yankies; el penúltimo con cinco mil muertos en seis minutos…
No tengo ninguna religión, pero intento ser cristiano. Por ejemplo, el Papa Francisco es más cristiano que católico.
Muchos relacionan cristianismo con comunismo, pero hay que definir lo que es el comunismo, porque el intento ruso es la forma más brutal de imperialismo. Algunos han intentado copiar a Marx, pero Marx nunca habló de “nivelar para abajo”, sino para arriba, de dignificar a la persona.
La charla era amena, cada vez más cálida a medida que pasaba el tiempo, profunda. Daban ganas de permanecer largas horas hablando y sobre todo, aprendiendo. Nos queda la experiencia, el momento y la grata posibilidad de poder contarlo.
Algunos datos:
Fecha de inauguración: 1 de enero de 1969
Cantidad de piezas: 57.728
Extensión del museo: 2550 mts.
El museo está en 56 guías internacionales, como 5 estrellas, o 4 estrellas, por el camino de acceso.
(Nota publicada en el año 2016, en la edición impresa. Hoy rendimos homenaje a Santiago Bouchon republicando aquellas dos entrevistas que le hicimos, dejando para la posteridad su palabra y su hombría de bien.)
A finales del año 2017 fue promulgada la ley que declara a la ciudad cordobesa como la capital nacional del deportista, gracias a la gran cantidad de figuras del deporte que ha dado esta localidad, en un nivel internacional.
En el departamento Tercero Arriba, se encuentra su cabecera, Río tercero. Es la séptima ciudad de la provincia según el Censo de 2022 y además, cuenta con el prestigio de una ley nacional que la declara, nada menos, que como la capital nacional del deportista.
Hasta allí llegó EL MANIFIESTO, para mostrar, además de su paisaje urbano, algunos de los monumentos que ostenta, orgullosa.
Río Tercero, joven ciudad que apenas ha cumplido los cien años, fue durante el siglo pasado una de las ciudades más pujantes del país, de gran crecimiento y oportunidades para la gente que llegaba desde otras localidades, gracias a la instalación de la fábrica militar y las industrias que luego fueron acoplándose, complementando a ésta.
Pero en los años 90 también fue noticia por su decadencia, producto de la política de desindustrialización y privatización, y noticia mundial también, por las tristemente célebres explosiones en su fábrica militar, en el año 1995. A pesar de ello, no dejaron de brotar de sus entrañas grandes figuras en diferentes deportes, lo cual no deja de ser llamativo, en relación con su cantidad de habitantes. Por esto es que la ley 27.378 establece: “Declárase Capital Nacional del deportista a la ciudad de Río tercero, departamento Tercero Arriba, provincia de Córdoba”, y ordena que se incluya la declaración en el calendario turístico nacional.
Como dijimos, es llamativa la cantidad de figuras del deporte de nivel internacional que generó esta ciudad en las últimas décadas, con un promedio elevado en relación a sus cincuenta mil habitantes. Solo mencionando a los casos más recientes, aparecen los nombres de Ivana Madruga (tenis), Claudio “piojo” López (fútbol), Rocío Comba (atletismo), Gustavo Pascutti (paracaidismo), Oscar Galíndez (triatlón), José María “pechito” López (automovilismo), Gustavo Fernández y Pablo Prigioni (básquet), Gustavo Fernández hijo (tenis adaptado), entre otros, de una larga nómina.
Para homenajearlos, se han levantado un monumento construido por el municipio en el cruce Malvinas, un museo con la historia deportiva del automovilista “Pechito” López y un paseo de esculturas que hacen referencia a las distintas disciplinas. Por ejemplo, ya está en pie el homenaje a Claudio “el piojo” López.
Además se planifica una fiesta nacional, una expo y hasta la atracción de industrias relacionadas al deporte.
Nuestra provincia tiene grandes riquezas de todo tipo, y ésta es también una de ellas, por esto, nos pareció importante mostrar lo que una de nuestras ciudades representa para el país y el mundo.
(Adaptación de la nota publicada en 2018 en EL MANIFIESTO, edición en papel.)
El norte de la provincia de Córdoba propone un imperdible itinerario que constituye uno de los mayores atractivos dentro de la oferta provincial de turismo cultural. Se trata del antiguo camino Real al Alto Perú, que durante la etapa colonial era la principal vía de comunicación, trasporte y comercio entre el Virreinato del Río de La Plata y el Alto Perú.
Posta de Barranco Yaco, Córdoba.
Dentro del territorio provincial y partiendo desde la ciudad de Córdoba, el camino Real atravesaba el norte generando una ruta de intensa circulación de personas y bienes, que motivó el desarrollo de la región norteña de Córdoba. De esta forma, se constituyó en el principal eje de integración e intercambio regional, consolidado luego con la fundación de varias poblaciones a lo largo de su trazado (como es el caso de Villa Tulumba).
Durante los años de las luchas por la independencia y la organización nacional, el camino fue escenario del paso de las tropas y de múltiples acontecimientos que marcaron la historia del país. Continuó luego siendo utilizado en la etapa de la unidad nacional (momento en que se fundan nuevas poblaciones, como Villa del Totoral, Jesús María, Colonia Caroya, Sarmiento, Macha) hasta que la llegada del ferrocarril dio lugar a nuevos trazados viales (actual ruta nacional Nº9), desactivando así el uso del antiguo camino Real.
Se trata de un itinerario cultural de 176 kilómetros a partir de la localidad de Colonia Caroya hasta el límite con la provincia de Santiago del Estero, trazado que reúne las postas y sitios de mayor valor histórico.
Fuente: cordobaturismo.com.ar
Conocé más sobre Córdoba y la cultura general en la sección Cultura.
Hablar con corrección, o simplemente otorgarle importancia a un uso correcto de nuestro lenguaje es una costumbre cada vez menos frecuente. Sin embargo, queremos ser un aporte a la cultura y con ese objetivo hacemos la siguiente aclaración.
En este caso, hablemos de una de las frases más pronunciadas por las personas todos los días.
Cuando alguien dice “¡Buen día!”, o “¡Buenos días/tardes/noches!” lo que está haciendo es saludar a su interlocutor, deseándole que tenga un/a buena jornada.
A veces alguien no está pasando por un buen momento, no está en “su día” o simplemente ha ocurrido algo lamentable y surge entonces aquella respuesta tan común pero al mismo tiempo tan errónea: “Ojalá fueran buenos”, o “para usted serán buenos”… Es claro que responder de tal forma carece totalmente de sentido. La persona que saluda no está informando si el día es bueno o malo, simplemente está deseando un buen día.
Un detalle, para dejar de caer en un error lingüístico tan frecuente.
Si te gustó este artículo, visitá la sección Usos idiomáticos para conocer más sobre los usos de nuestra lengua.