
El mundial 2026 vino con varios cambios con respecto a los anteriores. Por primera vez, la participación se extendió a 48 equipos, llegándose a jugar un total de 104 partidos. A pesar de las críticas, esa ampliación del número de selecciones y partidos le dio al evento un colorido y dimensión inéditos, potenciados además por la extensión del torneo y la cantidad de jornadas de competencia.
Al haber tantos equipos, se incorporaron también la clasificación de mejores terceros (antes se clasificaban solo el primero y el segundo de cada zona), y una fase más, con el juego de los dieciséis avos de final. Esto amplió las posibilidades de recuperación para muchas selecciones que habían tenido un mal debut y que, incluso sumando algún empate, podían mantener chances de clasificación
Otra de las importantes innovaciones que despertó fuertes críticas fue la llamada pausa de hidratación, en la se incorporaron publicidades para la transmisión televisiva. Si bien muchos sostienen que esta reforma altera el espíritu del fútbol y que, en la práctica, representa una división de cuatro tiempos, no es menos cierto que al ser solo tres minutos de corte, no genera un cambio tan drástico ni importante para el juego. Incluso, esta pausa ayuda a la reorganización de las tácticas y a una mejora en el juego de los equipos, como se pudo observar en varios partidos de esta copa.
En cuanto a resultados, no hubo grandes sorpresas en la primera fase. Podríamos hablar de la decepción de Uruguay, que no pudo clasificarse ni como mejor tercero, en un grupo que solo tenía a España como rival de jerarquía. Otra de las sorpresas, quizá la principal de la fase de grupos, fue Cabo Verde, que terminó invicto y habiéndole empatado a uno de los principales candidatos, que finalmente se consagraría campeón.



Por el lado sudamericano, Argentina, como era de esperarse, no tuvo inconvenientes para superar sus tres primeros enfrentamientos. La gran sorpresa la dio Ecuador, que con un batacazo en la última fecha, le ganó a Alemania, y clasificó como mejor tercero, cuando solo había cosechado, hasta ese momento, un punto. Quedará para siempre también el recuerdo de Paraguay y un gran mundial de la mano de su “cazador de utopías”, Gustavo Alfaro. La eliminación a Alemania y haber estado tan cerca de la épica nada menos que contra el poderío francés, dejan el nombre del fútbol guaraní bien en alto, en una de sus mejores participaciones. Colombia fue de los mejores de este continente, pero debió irse por penales ante Suiza, cuando todo hacía prever un cruce con Argentina en cuartos de final.
A partir de octavos de final ya no hubo grandes sorpresas y la semifinal fue de lo más previsible: Argentina-Inglaterra y España-Francia eran quizás, los cuatro equipos que llegaban con más chances de quedarse con la copa. Atrás quedaron el muy buen desempeño de Noruega, con su remo vikingo y un Haaland intratable, y los organizadores México y Estados Unidos, ambos de gran arranque, pero que cayeron sin atenuantes ante las potencias europeas.
Para la Argentina, a pesar de la derrota en la final, queda la alegría de haber disfrutado de quizá el mejor mundial de Messi, la adrenalina de varios partidos emotivos y con resultados cambiantes, y sobre todo, el partido ante Inglaterra, que despertó mucho más que la emotividad de un encuentro mundialista. Una selección llena de fútbol y corazón logró dar vuelta un partido histórico en los últimos seis minutos y así alcanzar la final. Sin dudas, una alegría que por su carga simbólica, recuerda a la gesta de 1986.
En la gran final de Nueva York, sin dudas, España fue muy superior al equipo argentino y se llevó merecidamente el título, en el tiempo extra. Sumó así su segunda estrella y se convirtió en el campeón menos goleado de la historia, al haber recibido un solo gol en todo el campeonato, en cuartos, frente a Bélgica.


Así se cerró el primer Mundial disputado en tres países distintos y el más grande de la historia, con 48 selecciones, 104 partidos y 39 días de competición. Pero más allá de los números, la gran huella de 2026 fue emocional: marcó el posible final de una era irrepetible.
Las casi seguras despedidas mundialistas de Cristiano Ronaldo, Luka Modrić y Lionel Messi dejaron una sensación de melancolía entre los futboleros que crecieron viendo dominar a esa generación extraordinaria. Cada uno, a su manera, definió una época y convirtió a los Mundiales en escenarios de recuerdos imborrables. El tiempo dirá si 2026 fue realmente el último acto de esos genios o si alguno de ellos volverá a aparecer en la próxima cita mundialista. Por ahora, este torneo queda en la memoria como el puente entre dos épocas: el cierre de una generación legendaria y el comienzo de un nuevo capítulo en la historia del fútbol mundial.

La canción del mundial, una vez más, estuvo a cargo de Shakira y el nigeriano Burna Boy, con «Dai Dai».
ESTADÍSTICAS
Selecciones: 48
Partidos: 104
Goles: 308
Promedio de gol: 2,96
GOLEADORES
Kylian Mbappé (FRA) 10
Lionel Messi (ARG) 8
Erling Haaland (NOR) y Jude Bellingham (ING) 7
POSICIONES FINALES
- España
- Argentina
- Inglaterra







