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Rodrigo Aguilera: la música en la piel y un camino propio

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Las noches de Mina Clavero se llenan de ritmo y alegría, en los tradicionales bares de la calle San Martín y de Avenida Mitre, donde distintas bandas de la zona le dan el toque cuartetero a la noche de Traslasierra. Una de esas bandas es “Después te digo”, que hoy tiene como vocalista al dolorense Rodrigo Aguilera, una promesa —y también una realidad— de la música popular de Córdoba.

En esta entrevista, conocemos sus orígenes, su identidad, sus sueños y su pasión, que jura no abandonar nunca, a pesar de las dificultades del camino artístico.

Origen y primeros pasos

Desde aquel piano que vio de niño en una casa de electrodomésticos, y que todavía recuerda con fascinación, hasta el consejo de su padre y su interés por la vida artística de Ulises Bueno, Rodrigo nos habla de sus comienzos en la música y de cómo, poco a poco, su voz se fue abriendo camino en el cuarteto.

ENTREVISTADOR: ¿Cómo empezó tu relación con el canto?

RODRIGO AGUILERA: Todo empezó cuando era chico. Solíamos ir con mis padres a una casa de electrodomésticos y yo siempre veía los instrumentos y sobre todo el piano. Y mi papá me dijo: “si querés aprender, yo te lo compro, pero tenés que aprender”. Así fue como empecé mis clases de piano, pero después de un tiempo lo fui dejando porque había descubierto el karaoke. También seguía mucho a mi hermano, que ya cantaba, entonces yo también quise empezar a cantar. Empecé clases de canto y aunque me frustraba un poco, puedo decir que ese fue mi primer paso.

E.: ¿Estamos hablando de qué edad, más o menos?

R.A.: Unos trece, catorce años…

E.: ¿Y cuándo sentiste que era algo más que un hobby, que podías hacerlo de una forma más profesional?

R.A.: Cuando grabé con La Konga. En ese momento estaba en Azul Marino…

E.: ¿Ese fue tu comienzo con el canto en una banda?

R.A.: No, yo antes había estado con Carlitos “La Mona” Tello y anteriormente había empezado a cantar con Rodrigo Escudero. Estando con él es que nos llama  “La Mona” Tello para integrar su banda. Más adelante estuve un tiempo en un grupo de Conlara y después de eso llego a Azul marino. En 2020 es cuando grabamos con La Konga, y es con eso que empieza el proyecto nuevo que fue La Fórmula.

E.: ¿Qué artistas o referentes marcaron tu identidad musical desde tus inicios?

R.A.: Siempre tuve como referente a Ulises Bueno, siempre me gustó. Cuando arranqué con el karaoke quería cantar todos los temas de él, y en 2014 o 2015 es cuando saca el disco “En la piel” y ahí me llamó más la atención: empecé a estudiar su vida, su carrera, y me gustaba la historia de vida que tenía. Y bueno, también La Konga, porque al estar mucho en el estudio con ellos, durante la pandemia y la post pandemia, también los tomé como referentes.

E.: ¿Qué fue lo que más te inspiró en la historia de vida de Ulises?

R.A.: Lo que me inspiró y me inspira es que el loco la peleó, la peleó en serio, no la tuvo fácil. Pasó momentos durísimos, pero en lugar de caerse, se hizo más fuerte y siguió metiéndole. También me gusta que él no vivió a la sombra de su hermano Rodrigo, sino que se hizo su nombre solo, poniéndole todo, con mucha constancia. Y lo más importante, la energía que transmite, te hace saber que no importa lo que te pase, hay que seguir insistiendo y en algún momento “la rompés”.

E.: ¿Cómo llegaste al cuarteto? Desde un comienzo me imagino que siempre estuvo ahí el cuarteto…

R.A.: Sí, siempre fue el cuarteto. Mi hermano, desde que tengo uso de razón siempre cantó cuarteto y estuvo en varias bandas de Villa Dolores.

E.: ¿Y qué encontrás en este género que no te dan otros?

R.A.: Es difícil, porque el cuarteto también es difícil para cantarlo. Para mí, el cuarteto no solo se canta, hay que saber sentirlo. Es un tipo de música muy linda y que trae mucha alegría. Y también las letras, hay muchas que son muy lindas.

E.: ¿Podemos decir que no alcanza con saber cantar para poder interpretar bien el cuarteto?

R.A.: Sí, y se nota últimamente en algunos temas que han sacado por ejemplo La Konga o Q´ Lokura con otros artistas, se nota cómo por ahí les cuesta el cuarteto a esos artistas que no son del género. Es algo que se tiene que llevar en la sangre.

E.: ¿Y has incursionado también en otros géneros?

R.A.: Me gusta, me gusta la idea de cantar otras cosas. Me acuerdo en esa última semana estudiantil, con una compañera, Martina, cantamos cumbia. Y después también canté folclore. Ese género también me gusta mucho. También he empezado a escuchar otras cosas últimamente, como el folclore y también el rock nacional.

“El cuarteto no solo se canta, hay que saber sentirlo.”


Trayectoria y primeras experiencias

Hoy, con 24 años, nuestro entrevistado cuenta con una experiencia construida a lo largo del tiempo y del paso por distintas agrupaciones de la zona, lo que lo llevó a cumplir el sueño de grabar con artistas de primer nivel. Además, en este fragmento nos cuenta lo que significó presentarse en uno de los escenarios icónicos de la música nacional, como lo es la plaza Próspero Molina.

E.: ¿Cómo llegaste a integrar “Después te digo”?

R.A.: Llegó en un momento justo la propuesta. Yo venía muy cansado con toda la actividad en La Fórmula y mi cabeza pedía un descanso, un cambio de aire. Yo ya estaba de novio acá en Mina Clavero y me cayó justo la propuesta. Cuando hablé con el dueño de La Fórmula, él no quería que me fuera. Obviamente no había nada en contra de la banda, ni ninguna cuestión de plata, solo que mi cabeza pedía un cambio, y fue una decisión personal. Y bueno, estuve como más de un mes sin cantar, hasta que me fui integrando a la banda. Obviamente quería prepararme bien con los ensayos para tener un buen debut.

E.: Sabemos que estuviste mucho tiempo en La Fórmula, ¿qué te dejó esa etapa?

R.A.: Fueron cinco años, la verdad que aprendí mucho. Tanto de Tini, como de todos, en lo musical como en lo humano. Hasta el día de hoy tenemos muy buena relación. Además, es una banda que ha estado rodeada de grandes artistas; por ejemplo, en ese tiempo de pandemia me crucé con artistas como Damián Córdoba, Simón Aguirre, además de Pablo, Nelson y Diego, con quienes compartí mucho tiempo y aprendí un montón. Porque era estar todo el día metidos ahí, ya que no se podía hacer otra cosa. Fue un tiempo de probar cosas nuevas y hacer mucha música, todas las semanas algo nuevo, y a ellos también los benefició porque hicieron muchos temas que «pegaron» en ese momento.

E.: ¿Cómo fue tu primera vez en el escenario y qué te dejó esa experiencia? ¿Muchos nervios?

R.A.: Fue en la semana estudiantil. Y vos sabés que hasta el día de hoy me pasa que me pongo muy nervioso, en días previos y hasta en los minutos previos, pero una vez que empiezo a cantar, soy otra persona. Y me pasó que en esa semana, al estar en teatro, tuve un consejo muy importante tanto de Sergio Besso como de otra profesora de teatro, Laura Vieyra, que también dijo lo mismo: que no mirara a la gente sino que buscara un punto ciego, para que parezca que estás mirando al público, y eso me ayudó muchísimo a enfocarme. Y hasta el día de hoy lo uso, porque me ayuda mucho a soltarme. Siempre fui muy tímido, lo sigo siendo, y hoy se suma que es la primera vez que estoy solo en el escenario, como único cantante.

E.: ¿Y la primera vez en un escenario con alguna banda?

R.A.: Fue con La mona Tello, en Villa de Merlo, en un club, y también los mismos nervios de siempre. Pero, como te decía, una vez que subo al escenario, me cambia todo totalmente.

E.: Mirando hacia atrás, ¿qué momentos sentís que fueron claves en tu crecimiento como artista?

R.A.: Vuelvo al mismo tema de lo que significó grabar con La Konga. Hasta el día de hoy no caigo en la dimensión de lo que fue eso, lo que es entrar a YouTube y ver que tenés un tema con La konga. También lo que fue estar en el Pre Cosquín con La Fórmula, aunque no hayamos ganado, la experiencia de estar en la plaza Próspero Molina, cantar frente a verdaderos grandes como Marcos Bainotti que estaba como jurado, y haber quedado como una de las diez mejores bandas entre doscientas, son cosas que dejan mucha satisfacción.


“No importa lo que te pase, hay que seguir insistiendo y en algún momento la rompés.”

Identidad artística y rol dentro del proyecto

La humildad de Rodrigo se refleja en cada una de sus respuestas, sobre todo al remarcar la importancia del proyecto colectivo por sobre sus aspiraciones personales. Asimismo, su relación con la composición y su mirada sobre la autoría en el cuarteto quedan expuestas en esta parte de la entrevista

E.: ¿Qué significa para vos ser hoy la voz principal de “Después te digo”?

R.A.: Para mí es un placer. Yo desde que los conozco a los chicos siempre los seguí, es una banda que me gustaba mucho, y que me hayan tenido en cuenta es un placer. Y ahora, la primera vez siendo la voz principal, me estoy amoldando bastante bien. Me acuerdo de que en el primer show estaba muy muy nervioso. Y creo que fue la primera vez que no se me fueron los nervios cuando empecé a cantar, no sabía qué hacer. Pero bueno, tuve que ir acostumbrándome a ese nuevo rol y creo que ya estoy más asentado.

E.: Más allá de la banda, ¿cómo te gustaría que el público te identifique como artista?

R.A.: A veces veo que la gente habla mucho y piensa que el que es cantante es agrandado… Pero no, soy un chico normal, de barrio, humilde, y me gustaría que vean eso. Así he sido siempre y así voy a seguir siendo, esté donde esté; así que, ya sea que esté en una banda top o en la más baja, voy a seguir siendo el mismo.

E.: ¿Te interesa componer tus propias canciones? ¿Qué lugar ocupa la autoría en tu proyecto artístico?

R.A.: Un poco sí, creo que por ahí todos hemos tenido esos momentos de mal de amores, o eso de estar angustiado… y en esos momentos me da eso de agarrar una lapicera y un papel y escribir algo, pero sé que no soy escritor, me nace algo, algunas frases y las dejo ahí.

E.: ¿Y alguna melodía también?

R.A.: Sí, con la guitarra algunos acordes me sé y con esos algo he hecho, he improvisado algunas canciones con lo que escribí pero han quedado en Dolores. En algún momento iré y veré si encuentro algo de esos cuadernos…

E.: Te preguntaba porque el cuarteto, en general, es mucho cover…

R.A.: Yo creo que el cuarteto se nutre del cover. Y también está eso de agarrar canciones desconocidas y por ahí las hacés conocidas y es un golazo. Antes creo que pasaba más eso. Hasta La Mona tiene algunos cover que muchos piensan que son canciones de él. Con La Fórmula teníamos esa modalidad que a mí me gustaba mucho: agarrar temas poco conocidos y darles “otro gustito” con el ritmo de cuarteto.

E.: ¿Qué metas personales sentís que todavía te falta cumplir más allá del proyecto actual?

R.A.: Y una meta puede ser poder cantar en Córdoba, en algún escenario de Córdoba. Y ser un poco más conocido, que la banda sea reconocida por el trabajo que viene haciendo, y que creo que lo tiene muy merecido.

E.: ¿Sentís que todavía tenés mucho por mostrarle al público?

R.A.: Sí, todavía creo que no he sacado todo mi potencial. Y siento que tengo más para dar, pero creo que tiene que llegar el momento indicado.


“Trabaje o no trabaje, yo a la música no la voy a dejar nunca.”

Juventud, desafíos y exposición

Su juventud, los recuerdos de la escuela secundaria —el espacio donde comenzó a desarrollar su sueño de ser cantante—, las redes sociales, las críticas y los elogios: de todo esto hablamos en este fragmento de la nota.

E.: ¿Sentís que tu edad juega a favor o en contra en este ambiente?

R.A.: Puede jugar a favor o en contra. Cuando era más chico pensaba que a los 18 ya quería ser famoso, haber llegado alto, pero hoy me doy cuenta de que todo se va dando paso a paso. Tuve la oportunidad de grabar con La Konga, y eso me permitió ir creciendo y así hay que seguir siempre.

E.: ¿Qué lugar ocupan las redes sociales en tu carrera? ¿Cómo manejás la exposición y las críticas?

R.A.: Lo de las críticas lo veo por ahí en bandas de Córdoba: suben algo y mucha gente comenta criticando sin razón y no entiendo por qué. Por suerte yo he recibido mucho cariño de la gente. En cuanto al uso de las redes, ahora no estoy muy metido, pero antes, sí. Antes me acuerdo de que era mucho de subir videos cantando, pero lo he dejado porque trato de amoldarme más a otras herramientas que hay hoy y que pueden resultar más profesionales. Pero sí, creo que tengo que dedicarle un poco más de tiempo a las redes porque hoy todo pasa por ahí, algo se viraliza y “la pegás”.

E.: Sabemos que sos un “hijo” de la escuela Comercial… ¿Qué rol tuvo la escuela en tu desarrollo musical? Sabemos que participaste en la semana estudiantil, con muy buenos resultados…

R.A.: Sí, siempre conté con la buena predisposición de los profes, para dejarme crecer en lo que me gusta. Por ejemplo, cuando tenía que cantar para un acto, me daban mi lugar para los ensayos. Fue un momento muy lindo. Creo que fue en segundo año que empecé a cantar.

E.: ¿Qué sacrificios implica dedicarte a la música a tu edad?

R.A.: Hoy en día, por ahí es un sacrificio el hecho de haberme mudado y tener que dejar los amigos, el fútbol. Fue una decisión difícil porque tuve que optar por Dolores o Mina, y después de 24 años viviendo allá decidí venirme acá. Y más ahora, que estoy por ser papá, la decisión era importante. Pero más allá de los sacrificios, como una vez le decía a mi mamá, trabaje o no trabaje, yo, a la música no la voy a dejar nunca, por nada del mundo.


Proyección, contexto y futuro

Para el cierre de la entrevista, dialogamos sobre el futuro, sus sueños y las dificultades de abrirse camino en el mundo del cuarteto, además de lo nuevo que se viene para la banda. Y, por último, un consejo especial para todos aquellos que sueñan, dentro o fuera de la música.

E.: ¿Te imaginás en algún momento expandiendo tu carrera hacia nuevos escenarios o desafíos?

R.A.: Sí, obvio. Tengo mi sueño de poder recorrer los escenarios del país, recorrer lo que más pueda. Llevarle mi música, mi estilo a la gente.

E.: ¿Te gustaría en algún momento lanzar material como solista o siempre te proyectás dentro de una banda?

R.A.: Siempre me imaginé y me vi en el formato de banda. No me veo como solista, sería más difícil. Lo viví en un tiempo. Fueron uno o dos años que cantaba con pistas, era yo solo en el escenario con un locutor que me acompañaba, pero no, me veo más en el formato de banda.

E.: ¿Te ves viviendo de la música en el futuro? ¿Lo sentís como un camino posible o muy difícil hoy en día?

R.A.: Sí, es difícil. Creo que hoy para vivir de la música hay que “pegarla” y después mantenerse ahí. Y eso cuesta. Un paso en falso te manda de nuevo a la lona. Hay que tener cabeza también para poder mantenerse.

E.: Si dentro de diez años volvemos a hacer esta entrevista, ¿qué te gustaría haber logrado?

R.A.: Creo que haber lanzado un disco, ese es el sueño de todo artista.

E.: Y no estás tan lejos, pensando que ya grabaste algunos temas y con grandes artistas… Y con la banda ¿es algo que lo hablan, pensando en el mediano plazo?

R.A.: Sí, totalmente. Y ahora con los chicos de la banda justamente se viene mucha música, cosas nuevas, porque hemos logrado alquilar un espacio que vamos a convertir en nuestra sala de ensayo y nuestro estudio, así que creo que de ahí va a salir mucha música. Todos son excelentes músicos, están muy capacitados. Tenemos las herramientas, sólo nos faltaba el lugar, pero ya lo tenemos.

E.: ¿Qué te gustaría que el público sienta cuando te escucha cantar?

R.A.: Llegarle a la gente, ya sea por la letra, por el carisma… yo me doy cuenta cuando a alguien no le gusta lo que estoy haciendo y también cuando disfruta: los ves bailando, cantando, haciendo palmas cuando lo pido, y eso a mí, la verdad, me llena el corazón.

E.: ¿Qué significa para vos hacer música desde el interior y no desde una gran ciudad?

R.A.: Nosotros tenemos pensado sacar mucha música, se trata de que aparezca la oportunidad, poder “pegarla” con algún tema y después de eso puede venir el salto a algún escenario de Córdoba. Creo que esa es la cuna del cuarteto y el sueño de todos es pisar un escenario de ahí, porque son imponentes.

E.: ¿Qué sentís que busca la gente cuando va a verte tocar?

R.A.: Busca el mismo show que le viene brindando desde siempre la banda. O sea, no solo por mí, sino por lo que es la banda, que tiene su estilo y sus seguidores. Y la gente busca eso, alegría, diversión y asegurarse de un buen show.

E.: ¿Qué consejo le darías a esos chicos y chicas que aman la música pero todavía no se animan a dar el paso?

R.A.: Que si tienen un sueño, traten de cumplirlo. Que se lo propongan y le den para adelante. Les va a costar, sí, pero todo llega. Los tropezones van a estar siempre, pero hay que seguir para adelante. Y ahora que voy a ser papá, eso es lo que me gustaría transmitirle después a mi hijo, que siempre va a tener mi apoyo en lo que elija hacer. Si es en la música, aunque sea difícil, todo llega.


“Siento que tengo más para dar, pero creo que tiene que llegar el momento indicado.”

Ping Pong final

• Edad: 24 años.
• Clasificación vocal (tipo de voz): tenor.
• Un artista o banda que no dejás de escuchar: La Konga.
• Referente que te marcó desde chico: Ulises Bueno.
• Una canción que cantarías toda la vida: “Tu mano” de Luciano Pereyra, y “Si cruzas la puerta” de La Konga.
• Un escenario donde soñás presentarte: Plaza de la música y Forja, en Córdoba.
• ¿Mate o café antes de subir al escenario? No, fernet siempre.
• ¿Tocar en un bar o en un gran escenario? Los dos, no elegiría uno de los dos.
• ¿Qué no puede faltar en tu camarín antes de subir al escenario? El agua… (risas)
• ¿Baile favorito para ir como público? El “loco” Amato. Me gusta mucho.
• ¿Una colaboración soñada? Con mi referente principal, Ulises. Y Luciano Pereyra, que es un artista que también me gusta mucho.
• ¿Un hobby que nadie se imagine? Puede ser el fútbol. De qué jugás? De 8.
• Comida favorita: El asado.
• ¿Madrugar o trasnochar? Trasnochar.
• Un miedo antes de cantar: Equivocarme en la letra, siempre tengo ese miedo. Y tengo las letras en la cabeza, nunca me gustó leerlas, es como una distracción. Y hoy que tenemos muchos temas nuevos, a veces tengo que estar con el celular, pero no me gusta.
• Un sueño que todavía no le contaste a nadie: Nunca lo dije, pero en lo referente a los escenarios, es imponente el Luna Park. Es un sueño…
• ¿Un artista local que veas que tiene futuro? Lara Agostina, la conozco y sé que tiene un gran potencial. Es muy ambiciosa y ama la música.
• Para cantar: ¿música bailable o baladas? Música bailable. No descarto la balada tampoco. Hace poco, con los chicos improvisábamos alguna balada y está bueno.

Este es Rodrigo Aguilera: una voz joven, pero forjada en escenarios, aprendizajes y decisiones que no siempre fueron fáciles. Hoy “la descose” en los escenarios de Traslasierra, mientras empieza a escribir su propia historia dentro del cuarteto cordobés.

Con los pies en la tierra y la mirada puesta en lo que viene, hay una certeza que atraviesa toda su historia: la música no es una etapa, es el camino que eligió y sostiene cada día.

Agradecemos a Panadería y Confitería San José, de Villa Cura Brochero, por brindarnos el espacio para realizar esta entrevista.

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