En el aniversario del cobarde asesinato del Chacho Peñaloza, queremos mostrar y difundir uno de los monumentos más importantes que se encuentran en el país. Hablamos del homenaje situado en la plaza de la ciudad de Olta, La Rioja, donde fuera colgada su cabeza en un pica luego de muerto, y el monolito ubicado en el lugar exacto donde fue asesinado, en las afueras de la localidad riojana.
Muy cerca del límite entre las provincias de Córdoba y La Rioja se encuentra la ciudad de Olta, cabecera del departamento General Belgrano. Pequeña, pintoresca, con hermosos paisajes, Olta también guarda en su interior mucha historia y el cariño por aquellos caudillos federales que soñaron una patria más justa.
Además del busto en la plaza, que recuerda el triste suceso y el valor del caudillo; a la salida, llegando a Loma Blanca, está el monolito El Chacho. En su ingreso se pueden atravesar distintas estaciones que van narrando los momentos finales de su vida: su llegada al pueblo, la rendición, la traición de Pablo Irrazábal, que le promete la vida a cambio de su cuchillo y cuando se lo entrega, lo ultima clavándole el puñal.
También podemos encontrar en el predio los cimientos de la antigua casa donde fue asesinado, una réplica de un rancho de la época, distintas obras artísticas y la historia misma, narraciones escritas de los hechos. Todo en medio de un silencio que invita a la reflexión.
Un destino para no dejar de visitar y conocer nuestra Argentina profunda.
A muy pocos kilómetros de Traslasierra, tenemos una de las reliquias históricas de mayor valor. Hablamos de la primera escuela que fundó Domingo Faustino Sarmiento y en la que daba clases con tal solo quince años de edad, a alumnos incluso mayores que él. Esto ocurrió alrededor de 1825.
Bien sabemos que sarmiento nació y vivió su infancia en San Juan. Pero luego de terminar la escuela primaria, llega junto a su tío a San Francisco del Monte de Oro. Allí funda su primera escuela y se encarga de alfabetizar a niños y adultos de la zona y alrededores.
Nos acercamos al lugar en donde hoy se conserva esa vieja construcción, rescatada por el gobierno sanluiseño y protegida para evitar su deterioro.
En las imágenes se pueden apreciar la añeja construcción de comienzos del siglo XIX, protegida por una estructura moderna que la cubre de la lluvia y demás inclemencias.
Este solar histórico, ubicado en la Banda sur y a muy pocos minutos del centro del pueblo, fue declarado monumento nacional el 16 de septiembre de 1941.
Se trata de una modesta construcción de muros de adobe, techada con torta de paja y barro, sobre envigado de madera. En su interior, además de un busto de Paula Albarracín, encontramos antiguas herramientas de labor campestre y como único complemento la prolongación del alero forma un sencillo corredor, apoyado en rústicos troncos.
Don Domingo Faustino Sarmiento, hijo de Doña Paula Albarracín y de don José Clemente Sarmiento, tenía un ferviente deseo de aprender y enseñar. Aprendió a leer de corrido a los cuatro años y en 1816 ingresó a una de las llamadas “escuelas de la patria”.
Terminó la primaria y su madre quiso que estudiara para sacerdote, pero Domingo se negó y tramitó sin éxito una beca para estudiar en Buenos Aires.
Es así, que en la localidad sanluiseña, Sarmiento tendrá su primer contacto con la educación desde el rol docente, con el que será recordado por los años posteriores no solo en el país sino también en Latinoamérica y el mundo entero.
Sarmiento llegó a ser una de las figuras más importantes de la historia latinoamericana: fue maestro, escritor, periodista, senador, ministro, sociólogo, diplomático, gobernador, hasta convertirse en presidente de la Argentina. Aunque fue y aún hoy sigue siendo un personaje polémico, no podemos dejar de reconocer su labor educadora y el valor de este monumento histórico de San Francisco del Monte de Oro, tan cercano y tan valioso para la cultura nacional.
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Durante el Proceso de Reorganización Nacional en Argentina ocurrieron algunos sucesos, confusos al comienzo, esclarecidos más adelante. El acercamiento de cierto sector de la Iglesia con los llamados curas tercermundistas, llevó a un enfrentamiento directo con el gobierno de facto. Es el caso del obispo de La Rioja, el Monseñor Enrique Angelelli, asesinado por la última dictadura militar.Te mostramos aquí el homenaje al religioso en los llanos riojanos.
Si tomamos la ruta 38 desde Villa de Soto, ya en territorio riojano, en el paraje de Punta de Los Llanos, encontramos el monumento a uno de los sacerdotes que entregaron su vida por la causa de los más desfavorecidos.
Estuvimos en el lugar, donde además de una hermita y un oratorio, está la estatua del obispo y datos sobre su vida.
¿Quin fue Monseñor Angelelli? En elhistoriador.com encontramos los siguientes datos: “Enrique Angelelli nació en 1923 en Córdoba. A los 23 años fue ordenado sacerdote y once años más tarde, obispo. En 1968 le fue asignada la diócesis de La Rioja. Allí desarrolló con notorio entusiasmo su apuesta por los votos sociales del Concilio Vaticano II. Con su estilo llano y de estrecha relación con el empobrecido poblado de aquella provincia, estimuló y apoyó la organización de las empleadas domésticas, de los trabajadores mineros y agrícolas. Sus misas dominicales llegaron a ser transmitidas por radio hacia todos los rincones de la provincia. Pero en una Argentina en la que se agudizaban los conflictos sociales, pronto encontró la enemistad del clero integralista y conservador del país, de los dirigentes de las Fuerzas Armadas y de los sectores poderosos de La Rioja. Apenas producido el golpe del 24 de marzo de 1976, sus emisiones radiales fueron prohibidas. En varias oportunidades sus misas debieron ser canceladas por la prepotencia de los grupos de poder local”. Sin duda, su opción por los pobres y su marcado apoyo a los curas tercermundistas, asociados al marxismo, fueron los motivos que lo llevaron a recibir el atentado que terminó con su vida, en un país que desbordaba de violencia.
Durante muchos años el hecho quedó caratulado como un accidente, pero su acompañante aseguró muchos años después al reabrirse la causa, que habían sido molestados por un auto que llamativamente se interpuso y provocó el vuelco. En 1986 se determinó que se trató de un homicidio premeditado, pero las leyes de esos años mantuvieron congelados los procesos judiciales. Recién luego de la reapertura de las causas que incluían a militares y represores se pudo condenar finalmente a los responsables.
El 4 de julio de 2014 el Tribunal oral en lo criminal federal de La Rioja consideró delitos de lesa humanidad el homicidio del obispo y el intento de asesinato del exsacerdote Arturo Pinto y condenó por ellos a los represores Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella a prisión perpetua y cárcel común.
Queremos para terminar este pequeño homenaje, recordar a Enrique Angelelli con alguna de sus frases que lo muestran en su entera grandeza:
“No vengo a ser servido, sino a servir. Servir a todos, sin distinción alguna, de clases sociales ni formas de pensar o de creer; como Jesús, quiero ser servidor de nuestros hermanos, los pobres”. Estas fueron palabras pronunciadas por Monseñor Angelelli al asumir la conducción del Obispado de La Rioja en 1968.
“El hombre al que llamamos rico económicamente, rico en poder y en influencias, no tiene paz, huye de sí mismo, y ha perdido el sentido de la vida. No le hago un juicio moral, no digo: pecó, no pecó. Eso es otra cosa. Pero su condición hace que otros hombres no vivan como hermanos sino como cosas”. Este fue Enrique Angelelli.
Un paseo por nuestra naturaleza serrana también puede ser un puente que nos acerque al conocimiento de la historia de este valle. El llamado Camino del Peregrino es una vieja ruta que une las localidades de Mina Clavero y Cura Brochero con el kilómetro 105 del camino de las Altas Cumbres. Recuperado y puesto en valor por el gobierno provincial en 2016, este camino es también un acercamiento a la historia viva de Brochero.
Además del turismo religioso, esta ruta bañada de naturaleza es ideal para caminatas o recorridas en bicicleta, lo que la convierte en una experiencia única.
Hablamos de un recorrido de 25 kilómetros, sendero por el que transitaba San Gabriel Brochero, el primer santo que nació, vivió y murió en Argentina y en Córdoba. Une el paraje Giulio Césare con Cura Brochero. El recorrido incluye zonas de servicios con baños y bancos, la caminata demanda unas seis horas, con ocho estaciones de oración y con comodidades para los peregrinos, que gozan de la posibilidad de disfrutar de las mejores vistas panorámicas del camino de las Altas Cumbres.
Cada una de las ocho estaciones mencionadas dista unos 4,5 kilómetros de la anterior y está identificada por un gran tótem de hormigón de aproximadamente seis metros de altura, coronado con piezas de metal rústico que forman la imagen de una cruz que eleva la figura de Brochero Santo al cielo.
Invitamos a los turistas y también a los habitantes de este extenso valle, a descubrir con sus sentidos esta verdadera maravilla natural e histórica.
Conocé más de nuestra Córdoba y otros lugares en la sección Turismo.
El presbítero Francisco Aguirre fue quien en 1864 había fundado la Villa, con el nombre de Villa del Tránsito. Pero cualquiera que conozca la historia de nuestra Traslasierra, sabrá que a pesar de los múltiples homenajes, siempre estaremos en deuda con José Gabriel del Rosario Brochero, el cura gaucho, su fundador espiritual. Es por eso que, en 1916, y por pedido de los vecinos, el por entonces gobernador de Córdoba, Ramón J. Cárcano estableció el cambio de nombre y lo fijó oficialmente como “Villa Cura Brochero”.
En los tiempos previos a la conquista, se sabe que los indios comechingones llamaban a la zona como “Torol” o “Torolcalta”, que sería “pueblo de Torol”. Más adelante, con la llegada del cristianismo es que se le coloca el nombre de Villa del Tránsito, en honor a Nuestra Señora del Tránsito.
Pero a pesar de qua ya existía la religión católica como creencia entre los pobladores del lugar, hay que decir que la llegada de Brochero trajo un cambio radical en la zona y en los lugareños.
Cuenta la historia que antes de su llegada, el Curato de San Alberto contaba con unos diez mil habitantes, pero muy distantes entre sí, donde no existían caminos, comunicaciones, y donde las malas costumbres, la desidia y actos bandoleros eran moneda corriente.
Brochero, lejos de desanimarse ante una realidad tan hostil, lo tomó como un desafío, y los frutos no tardaron en aparecer.
A fines de 1869 tomó posesión del curato de San Alberto con una vastísima jurisdicción: 120 kilómetros de norte a sur y casi la misma distancia de este a oeste. Edificó iglesias, fundó escuelas, abrió 500 kilómetros de caminos, fomentó la agricultura, ideó ferrocarriles, y fue un verdadero transformador para toda aquella gente que jamás había visto progresos semejantes. Para muchos, el mayor “milagro” fue la construcción en 1877 de la Casa de ejercicios, con muy pocos medios, solo su gente, en aquellos tiempos tan complicados y en un lugar tan pobre.
Muchas veces las realidades hostiles nos asustan, nos “achican” como seres humanos y terminamos mostrando nuestro lado más miserable. Es muy común encontrar respuestas de hostilidad y esa es también una postura ideológica. Brochero, en cambio, no tomó el camino de la cobardía sino que, con el evangelio bajo el brazo, fue valiente para animarse a entrar con el amor en ese terreno espinoso.
En 1877 fue inaugurada la Casa de ejercicios espirituales, una obra inmensa que vino a darle fin a las interminables caravanas de hombres que debían viajar hasta la ciudad de Córdoba para hacer ejercicios.
En 1908, al enterarse de que estaba enfermo de lepra, Brochero decide presentar su renuncia al Curato de San Alberto, para irse a vivir con sus hermanas a su pueblo natal.
Regresó a la Villa del Tránsito por pedido de los feligreses, pero su salud estaba ya muy deteriorada.
Falleció el 26 de enero de 1914, leproso y ciego, en la casa de su hermana Aurora.
De esta forma, esta fecha tan triste ha pasado a ser la fecha del pueblo, y el día en que cada año los brocherianos y los transerranos en general, recordamos a una figura tan grande para todo el valle.
Como vemos, es imposible separar la historia del pueblo de la historia del cura gaucho; son parte uno del otro. Y repasar la historia de esta localidad es repasar también la historia del nuevo Santo para la Iglesia Católica. Hoy, Cura Brochero es uno de los centros turísticos históricos y religiosos del país, y un punto central en la región de Traslasierra.
Continuando el diálogo con Fernando Fuglini, surgió un tema polémico y que, sin dudas, está afectando a la industria nacional en general. El día anterior a la entrevista con el dueño de Dalemás, La Voz del interior sacó una nota donde se hablaba de una polémica compra de pelotas a fábricas de Pakistán por parte de YPF. ¿Cómo se entendía que la empresa petrolera estatal comprara pelotas en el exterior, en detrimento de la propia industria argentina?
ENTREVISTADOR: – Me decías que es un momento complicado. ¿Por qué?
FERNANDO FUGLINI.: – Está entrando mucho importado, y se hace imposible competir. A nosotros una pelota nos cuesta $220 y las importadas entran por $70. Son tres por una. ¿Qué le vas a reclamar a YPF? Le conviene toda la vida. Yo haría lo mismo.
E.: – ¿Dónde se produce la diferencia?
F.F.: – Yo estuve en Pakistán, sé de lo que hablo. Hay mucho trabajo esclavo allá. Trabajan muchísimas horas por dos monedas. Imposible competir.
Trabajadores pakistaníes.
E.: – Esta situación empezó hace poco…
F.F.: – Sí, con el nuevo gobierno. (Aquí hace referencia a los inicios de la gestión del presidente Macri) Y con esto no me estoy poniendo a favor ni en contra de nadie, no me meto con Ningún gobierno, pero es una realidad.
E.: – ¿Cómo se sigue en estos casos?
F.F.: – No es lo que queremos, pero estamos analizando la posibilidad de empezar a importar para poder competir.
En definitiva, cuando se toman medidas proteccionistas del mercado interno y de la industria nacional, los economistas liberales salen al cruce, pero es el trabajo de la gente el que sufre las consecuencias de este tipo de aperturas.
Nos despedimos de Bell Ville con una gran experiencia, un hermoso recuerdo y el orgullo de que en nuestra querida provincia tengamos a la cuna misma de una pasión de multitudes: el fútbol y la pelota -desde 1931-, de Córdoba al mundo.
Esta nota fue publicada en la edición impresa en 2017. Ver el comienzo de la entrevista a Fernando Fuglini en la nota titulada La histórica fábrica “Dalemás”.
En el mes de octubre de 2016 el Congreso de la Nación declaró oficialmente a Bell Ville como capital nacional de la pelota de fútbol, por ser la cuna de la pelota de fútbol sin tiento, tal como se la conoce hoy, y tener además la mayor producción de pelotas de fútbol de todo el país. El reconocimiento oficial nacional parece quedar chico y por eso todos la reconocen como la capital mundial.
La ciudad de Bell Ville está ubicada en el sudeste de nuestra provincia, es cabecera del departamento Unión y se encuentra a unos 450 kilómetros de la ciudad de Villa Dolores.
¿Por qué ha sido declarada por unanimidad como la capital de la pelota de fútbol? Resulta que allá por el año 1931, tres ciudadanos bellvillences: Luis Polo, Antonio Tosolini y Juan Valbonesi, diseñaron y concretaron un invento que revolucionaría el mundo del fútbol a nivel mundial: la pelota de fútbol sin tiento, también llamada “superball”. Cuentan los memoriosos que antes, aquella pelota con tiento tenía dificultades en el pique, en el equilibrio y producía lesiones, por ejemplo al cabecear. De allí que muchos futbolistas acostumbraran a usar boinas, como puede apreciarse en alguna imagen del fútbol en los comienzos del siglo XX.
Severino Varela (futbolista uruguayo.Estadio del Club Bell.Sede social del Club Bell.
El invento bellvillense comenzó a recorrer el mundo y rápidamente fue adoptado por las principales ligas del planeta. Según crónicas de la época, para el mundial de Italia de 1934 ya se usó la Superball, lo cual consta en documentos de envío de pelotas de la AFA a Italia.
Además, la importancia de la ciudad no queda en el invento sino que también fue Bell Ville cuna de la primera fábrica de pelotas del país, y hoy en día, funcionan más de diez fábricas donde se producen de manera artesanal los esféricos para los clubes más importantes del país y para distintas ligas.
El Manifiesto viajó a Bell Ville y pudimos conocer una de las fábricas históricas del país: la firma Dalemás, que además cuenta con otro récord mundial.
Fuimos recibidos por Fernando Fuglini, dueño de una empresa histórica para la provincia y el país. En sus oficinas podemos ver parte de una enorme colección de pelotas, indumentaria deportiva, fotografías, notas de diferentes medios… un lugar de encanto para un verdadero futbolero o amante del deporte en general.
ENTREVISTADOR: – ¿Cuándo comienza Dalemás?
FERNANDO FUGLINI: – En el año 1965 y es la segunda empresa de producción de pelotas de fútbol, después de la emblemática “Superball”. Es la más antigua de todas las que quedan en el país. Mi viejo arrancó con esto cuando tenía una tornería, hasta que las ventas y el tiempo que esto le demandaba lo obligó a decidirse por una actividad. Y se quedó con la fábrica de pelotas de fútbol.
E: – ¿Y actualmente cómo va la fábrica?
F.F.: – Es un momento complicado para la economía argentina, en casi todos los rubros, pero aquí estamos, la estamos peleando. Tenemos publicidad en muchos medios, tratamos de estar en los más importantes; estamos en “Estudio fútbol” de TyC, en “Tocala”, en “Rabona”. Son programas de gran difusión y eso ayuda.
E.: – Y veo que hay de todo tipo de pelotas…
F.F.: – Nosotros hacemos pelotas desde la N°1 a la N°5, también hacemos de vóley, básquet, handball, rugby, fútbol de salón, pelotas publicitarias para distintas campañas…
E.: – ¿Todo el trabajo se hace aquí en la fábrica?
F.F.: – No, porque se hace una parte y después tenemos costureros que trabajan en sus casas, porque es todo un trabajo artesanal.
E.: – Dalemás tiene también un récord Guiness…
F.F.: – Así es. La mayor colección de pelotas de fútbol del mundo. Son más de cuatro mil pelotas, todas distintas. Tenemos todas las pelotas de todos los mundiales, camisetas, ¡un montón de curiosidades!
E.: – ¿Es un museo?
F.F.: – Un museo itinerante. Hemos viajado a Córdoba, a Buenos Aires. Acá en Bell Ville no está expuesto, pero sí viajamos.
E.: – ¿Y hay algún otro proyecto para el Guiness?
F.F.: Tenemos pensado y lo vamos a hacer este año: la torta más grande con forma de pelota y la camiseta con más publicidades, vamos a ver si podemos concretarlo.
Las leyendas de nuestra zona son parte de nuestra identidad y de nuestras raíces. Compartimos una breve narración sobre el origen de una de las tantas maravillas naturales de nuestro valle y nuestros cerros, en este caso, el conocido “Champaquí”.
El cerro Champaquí es el de mayor altura del sistema orográfico cordobés, con 2890 metros. Forma parte de la cadena montañosa conocida como Sierras de los Comechingones, que actúa como divisoria del sistema hidrográfico de la región. Es el punto preferido por los montañistas de la provincia, y a él se puede acceder desde el valle de Calamuchita o desde Traslasierra.
En la edición del suplemento “Temas” del diario La vos del interior (31/10/1993), José Tomás Oneto cuenta la siguiente historia:
“En el punto más alto del Champaquí, en una zona que ofrece una pequeña llanura, existe una hoya, de no mucha profundidad, que con el tiempo fue adquiriendo forma de laguna. Todo por un proceso de corrosión a través de siglos, por numerosos arroyos que volcaron sus cursos en esa hoya.
Sobre el espejo de agua que entrega la laguna, es que se ha tejido la leyenda del hada de la laguna. Al caer la tarde tiene lugar lo que los lugareños han considerado como milagro. Ocurre que el vapor de agua que se levanta, llega a conformar algo parecido a una túnica sutil, de tonalidad blanquecina. Aparición etérea que, a medida que se proyecta hacia el firmamento, se va desvaneciendo no sin antes haber tomado diversas formas, entre ellas una que ha calado hondo entre los serranos más antiguos de Calamuchita. Es la del “hada del Champaquí”, definida su forma por la leyenda, toda vez que entre las distintas figuras que entrega ese halo vaporoso sobre las aguas, la de esta hada se distingue por su larga cabellera cayendo sobre la túnica blanca.
Esa fantástica aparición transita con paso leve sobre las aguas, hasta llegar a la orilla y allí sentarse sobre un banco de piedra que -han dicho los remotos lugareños- una mano providencial ha colocado para su descanso.
¿Te gustó esta historia? Podés leer también la Leyenda del cacique Milac Navira, sobre el origen de los principales ríos de Traslasierra.
Villa de Las Rosas cuenta con uno de los atractivos culturales más importantes del valle. Construido a pulmón, este mini museo guarda la esencia y parte de la historia del pueblo y sus alrededores. Allí encontramos restos arqueológicos, minerales y diferentes artesanías, obras del fundador.
Nos trasladamos hasta El Valle y fuimos recibidos con gran amabilidad por Don Alfredo Leyría. De sus palabras brotan sabiduría, sencillez, experiencia y la historia misma del lugar que habitamos.
ENTREVISTADOR: -¿De dónde surgió la idea de este museo? ¿Siempre le interesó este ámbito?
ALFREDO LEYRÍA: -Sí, siempre me interesó, e iba juntando cosas que encontraba en esta zona. En senderos, arroyos, donde ha habido grandes asentamientos, cementerios, enterratorios. Y mi idea es más que todo preservar y revalorizar las cosas que he encontrado, que son restos de los indios que han vivido en el lugar, como los comechingones. Aquí en los alrededores he ido recolectando y coleccionando, hasta que pude armar este saloncito, que pude construir yo mismo porque soy albañil también.
E.: -¿Qué podemos encontrar aquí de aquellas culturas?
A.L.: -Por ejemplo, piedras talladas, boleadoreas, morteros, hachas, conanas donde desgranaban el maíz y otros frutos que tenían para su alimentación. ¡Y se nota que han sido usadas!
E.: -¿Cuándo empezó a funcionar el museo?
A.L.: – Aquí en el acta de fundación se puede leer “A 20 días del mes de diciembre de 2008 (…) inaugurar en el día de la fecha antes mencionado y declarar de interés municipal por el Honorable Concejo Deliberante al mini museo arqueológico y de exposición de minerales…”. Esa es la fecha en que lo inauguramos pero ya de muchos años anteriores yo venía recolectando cosas. Todo cuesta y es cuestión de tiempo.
E.: -Han venido visitantes de todo el país, me imagino…
A.L.: -Acá he tenido visitantes, no todos los días obviamente, pero más en épocas de vacaciones sobre todo, hasta de Rusia, Italia, Kenia, y Estados Unidos también. Es lo que recuerdo en este momento.
E.: -¿Cree que debería ser más promocionado este espacio?
A.L.: -En su momento he hecho folletos y hasta publicidad por internet. Además, este lugar ha sido reconocido por la Organización de museos de Mina Clavero, de toda la zona y de Córdoba. También durante el año vienen a visitarme diferentes escuelas, de la zona y de otros lugares, o a veces me han invitado a dar alguna charla sobre mis conocimientos en estos temas.
E.: -Actualmente ¿cómo es el precio de las entradas?
A.L.: -Bueno, no tengo precio fijado sino que acepto lo que puedan darme a modo de colaboración, para la mantención del museo. Lo mismo para cuando vienen las escuelas.
E.: -Hay un libro muy interesante sobre su historia, la historia del pueblo…
A.L.: -Sí, la gente del museo del Instituto (Museo Popular “Nicasio Pérez” de Villa de Las Rosas) vino, me hizo los reportajes, grabaron, filmaron y finalmente quedó todo pasado en limpio en ese libro, que está también aquí en el museo. Y ha sido repartido en Villa Dolores, en la zona y hasta en Córdoba.
Libro sobre la vida de Alfredo Leyría e historia de Villa de Las Rosas.
E.: -¿Cuándo fue editado?
A.L.: -El año pasado, es nuevo…
E.: -Volviendo al contenido del museo, podemos encontrar minerales también, ¿no?
A.L.: -Sí, acá tenés minerales de la región.. Distintas clases de cuarzo, de berilo, cal viva, que antiguamente venía en piedra, mica, granate, espodumeno… de este mineral obtienen la grasa de litio que usan como lubricante.
Trabajé muchos años en las minas entonces fui conociendo las formaciones tanto internas como externas de las piedras, hasta llegar a clasificar todo esto y tener este muestreo.
E.: -¿Quién hace el mantenimiento? ¿Usted solo?
A.L.: -Sí, es tan chico que no es tan difícil tampoco. A veces me ayudan algunos familiares pero en general lo mantenemos nosotros, en lo que podemos.
E.: -¿Qué sueña para el futuro del museo? ¿Qué le gustaría que pasara en cincuenta años más, por ejemplo?
A.L.: -Depende no solo de mi familia que esto no quede en el tiempo y que no se tire todo. Ojalá se le dé valor, como ahora en el Instituto (colegio secundario), que están armando también un museo… Y con el tiempo, alguien tendrá que hacer algo.
E.: -¿Cuál es la importancia de un museo?
A.L.: -Yo creo que lo principal, el fin principal de un museo es conservar las cosas que han sido de los antepasados, de cualquier cultura y de cualquier rubro. No es un fin comercial, sino mantener y reconocer que son cosas que en la actualidad también hacen a la cultura de un pueblo.
Altamente recomendable, para el turista y para el nativo. No deje de visitar este monumento a la historia regional.
(Nota publicada en el año 2016, en la edición impresa. Hoy lo republicamos con la idea de mantener vida la memoria de Don Alfredo y que su obra no quede en el olvido.)
Leé más sobre Traslasierra y su cultura en las secciones Cultura y Historia.